28/mar./2020

LAS SUBVENCIONES EUROPEAS TIENEN COMO REQUISITO LA RESTRICCIÓN

Las obras de la Avenida de Arrecife suman otro retraso y un cambio de planes: finalmente se cerrará al tráfico general

Solo podrán circular guaguas, taxis y vehículos autorizados de vecinos de la zona. Y es que si no se restringe el tráfico, podrían tener que devolver la subvención de la UE. En cuanto al final de los trabajos, ahora hablan de 15 días...

Varios operarios trabajando en las obras de la Avenida el pasado jueves, 4 de agosto. FOTOS: Sergio Betancort.
Varios operarios trabajando en las obras de la Avenida el pasado jueves, 4 de agosto. FOTOS: Sergio Betancort.
Las obras de la Avenida de Arrecife suman otro retraso y un cambio de planes: finalmente se cerrará al tráfico general

Las obras de la Avenida Marítima de Arrecife estarán "totalmente terminadas" en unos 15 días. Así lo ha indicado a La Voz la consejera de Comercio del Cabildo, Ariagona González, que ha apuntado que lo "prioritario" estará concluido entre este lunes y martes, cuando se podrá empezar a transitar por la zona, aunque habrá que esperar todavía otras dos semanas para que estén terminados los últimos "remates". Así, esta obra que debía durar 6 meses y lleva ya casi un año de ejecución, terminará con casi un mes más de retraso con respecto al último plazo que se dio. Y es que Tragsa asumió los trabajos el pasado 25 de mayo, después de que se rescindiera en contrato con Ingemont, y debía concluirlos en 2 meses, es decir, a finales de julio.

Según ha indicado González, en las últimas semanas se han detectado problemas de "fugas" en las tuberías, lo que ha hecho necesario cambiar algunos tramos y ha demorado nuevamente el final de la obra. Aunque esos “remates” tardarán aún 15 días, González estima que entre este lunes y este martes se abran las aceras y la calzada, tras terminarse la segunda capa de asfaltado. 

Sin embargo, finalmente sobre esa calzada ya no circularán vehículos particulares. Eso es lo contemplaba el proyecto original, pero el Ayuntamiento anunció después que sí seguiría abierta al tráfico. Ahora, han vuelto a cambiar de planes. El motivo es que la subvención de la Unión Europea a la que se acogieron para este proyecto implica la peatonalización o restricción del tráfico en la zona a intervenir. Por eso, de no cumplirlo, Lanzarote podría tener que devolver ese dinero. “Lo que se plantea por parte del Ayuntamiento de Arrecife es la semi-peatonalización de la zona, como venía reflejado inicialmente en el proyecto: transporte público, vehículos de emergencia o vecinos que tengan una zona de aparcamiento en la zona. Por tanto, se plantea que sea un tráfico restringido”, ha explicado el concejal de Urbanismo capitalino, Samuel Martín.

Este mismo edil había asegurado hace ya un año, en agosto de 2015, que “una vez finalizadas las obras, se volverá a abrir la avenida al tráfico”, aunque matizó que la decisión definitiva sobre la “restricción de tráfico” se tomaría “una vez finalizadas las tres fases” de la obra, la primera de las cuales está ahora a punto de culminar. Martín asegura que la concejal de Movilidad fue informada “hace unas semanas” de la necesidad de restringir el tráfico por parte del Cabildo. Desde la Corporación insular alegan que “la decisión” corresponde al Consistorio. Lo que sí admiten ambas instituciones es que si no cumplen, podrían verse obligadas a devolver esos fondos a la UE. 

obras avenida agosto

"Las circunstancias que se dan ahora son totalmente diferentes, porque podemos llegar a perder la subvención”, ha dicho Martín, contraponiendo su afirmación de 2015 de que volverían a abrir la Avenida al tráfico, al menos hasta concluir todo el proyecto con la situación actual. “Desde el Cabildo se nos traslada esa inquietud de que no podemos abrir la vía, ya que dentro del proyecto se recogía que teníamos que tener unas condiciones. Si no, incluso podríamos tener que devolver la subvención”, abunda el edil.

 

“Una obra de estas características conlleva unas contraprestaciones”


Martín subraya que “en principio la intención del Ayuntamiento era abrir la Avenida hasta que estuviera culminado todo el proyecto de zonas comerciales”, que señala que incluye otros 4 proyectos además de las obras de la Avenida Marítima. Entre esos otros proyectos, el concejal apunta que ya se ha llevado a cabo el cambio de sentido del tráfico de la calle Canalejas, el proyecto para la calle Hermanos Zerolo, que “ya está elaborado”, y “también el de la calle Porlier”. “Por lo tanto, ya se puede dar esa circunstancia”, añade, en alusión a la restricción del tráfico. El edil de Urbanismo ha indicado, de otro lado, que el Ayuntamiento prevé “trasladar a todos los vecinos de la zona” su decisión “para que conozcan la opción que plantea” el Consistorio. 

Por su parte, la consejera de Comercio del Cabildo, Ariagona González, asegura que la decisión de restringir o no el tráfico “depende del Ayuntamiento”, aunque incide también en que “una de las características” de las subvenciones europeas para esas zonas comerciales “es que disminuya el tráfico de alguna manera; no tienen por qué ser completamente peatonales, pero sí tiene que disminuir”. Aludiendo a obras anteriores, como las de Playa Honda y Puerto del Carmen (donde se dejó únicamente un carril para el tráfico rodado) González señala que “aquí tiene que pasar lo mismo, porque para eso son esos fondos: para ganar en espacio público para todos los viandantes”. Ese espacio, agrega, “se pierde en el sentido de transporte privado”, pero “no se va a perder en transporte público, porque seguirán pasando las guaguas”.

estado avenida agosto 2016

Al ser preguntada por las polémicas que se generaron con las restricciones al tráfico cuando se anunció la obra y el posterior cambio de planes por parte de las instituciones, la consejera admite que “es verdad que eso fue así”. “No sé si era porque en aquel momento no consideraron esa opción, pero también es cierto que la directora general de Comercio del Gobierno de Canarias estuvo aquí y tuvieron una reunión entre el Ayuntamiento, el Cabildo y la Dirección General, y una de las cosas que ella dijo es que esos fondos son para eso”, indica González. La consejera también ha recordado, no obstante, que entonces ella no se encontraba en el cargo, que ostentaba en aquel momento el consejero del PIL Manuel Cabrera. 

“Uno tiene que ser consciente de que una obra de mejora de esas características lleva también unas contraprestaciones, que yo no considero que sean unas contraprestaciones. Yo considero personalmente que la zona va a ganar mucho y dejarla de esta manera, con un tráfico más limitado, va a ser un uso del espacio público de mucha más calidad para todos”, ha defendido. 

 

"Fugas" en las tuberías, causantes del nuevo retraso


En cuanto al trascurso de los trabajos, González ha afirmado que la obra estará “totalmente acabada en unos 15 días”. Según ha explicado, entre este lunes y martes, Tragsa concluirá la segunda capa de asfaltado y también estarán terminadas las aceras, de modo que se “reducirá el vallado” y se podrá transitar por esas zonas. 

“Lo que sí quedará son los remates”, ha explicado a La Voz, aludiendo a detalles como azulejos de algunas fachadas que se han roto a causa de la propia obra y que han de reponerse. Así, para que esté "totalmente, totalmente terminada, con los árboles, los bancos, las farolas y todos esos remates barajamos aproximadamente unos 15 días”, apunta.

Según ha indicado, el nuevo retraso se ha debido a problemas con las tuberías. Al hacer Canal Gestión las pruebas de presión, se detectaron varias “fugas”, de modo que hubo que “quitar algunas piezas y poner otras”. “Eso sí que retrasó a la hora de poder terminar la semana pasada”, señala.

Por último, la consejera ha explicado que la empresa Ingemont presentó alegaciones a las penalizaciones que estipuló el Cabildo por sus múltiples incumplimientos, tras decidir retirarle la obra y encomendársela a Tragsa. La institución responderá ahora “según los términos que estime la asesoría jurídica y el órgano de contratación”. Una vez haya respuesta de la Corporación insular y se cuantifique una cantidad por esos incumplimientos, se llevará a cabo la "liquidación". Es decir, el Cabildo pagará a la empresa lo que le corresponde por la parte de las obras ejecutadas y el acopio de materiales, que adquirió para que utilizara Tragsa, menos la cantidad de penalización. 

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