14/oct./2019

San Ginés reconoce que no había acuerdo del Consejo cuando instaló los caballos: “No me parece alarmante, no sería la primera vez”

Aunque tampoco había informes técnicos, Echedey Eugenio descargó la responsabilidad de la decisión en la directora del MIAC, cuyo marido era secretario de la Fundación Helge Achenbach y amigo personal de este alemán, que fue quien trajo a DeCaires a la isla y que después fue condenado por estafa

Imagen de un Consejo de Administración de los Centros celebrado en el pasado mandato
Imagen de un Consejo de Administración de los Centros celebrado en el pasado mandato
San Ginés reconoce que no había acuerdo del Consejo cuando instaló los caballos: “No me parece alarmante, no sería la primera vez”

“Yo me acuerdo del Consejo de Administración que exigió para colocarlos, si bien no se ha llevado para retirarlas”. Eso fue lo que aseguró el pasado viernes el ex presidente del Consejo de los Centros Turísticos, Echedey Eugenio, cuando fue preguntado por las circunstancias en las que se instalaron los caballos de Jason DeCaires Taylor junto al Castillo de San José. Sin embargo, a continuación tanto él como el ex presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, terminaron reconociendo que cuando se adoptó ese acuerdo, en realidad las esculturas ya estaban colocadas.

De hecho, lo que se llevó al Consejo de Administración fueron dos propuestas para decidir cómo mantenerlos: si comprándolos por 200.000 euros o aceptando una supuesta cesión gratuita durante diez años, que supuso el pago de 15.000 euros por los “materiales” y el “montaje”, cuando lo cierto es que ya estaban hechas y montadas.

“Si el acuerdo del Consejo es posterior o antes, en realidad no me parece que sea alarmante, pues no sería la primera vez que el Pleno del Cabildo o cualquier Consejo de Administración regulariza o toma una decisión de en qué condiciones permanecen los caballos que han sido instalados con los permisos pertinentes, si se hace en régimen de compra o de cesión. Eso es lo que se deliberó en ese Consejo, en qué condiciones, si ya estaban instalados, se quedaban ahí”, sostuvo San Ginés, que durante la rueda de prensa en la que ambos estaban participando tomó la palabra para corregir a Eugenio, señalando que él “no tenía tan claro” que el acuerdo hubiera sido anterior.

En cuanto a los “permisos” a los que hizo referencia, lo cierto es que solo consta uno de la Autoridad Portuaria para ocupar el suelo, que en realidad solo era por un año, y otro de Patrimonio. Y ése también señalaba que solo podía ser una instalación temporal, y además estaba condicionado a que se pidiera un informe de la Oficina del Plan Insular que no llegó a solicitarse.

 

“Es la directora de arte quien decide”


Tras la intervención de Pedro San Ginés, el propio Echedey Eugenio volvió a hablar para rectificarse a sí mismo y reconoció que los caballos ya estaban instalados previamente, aunque lo vinculó a la Bienal en el Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC) del Castillo de San José. No obstante, para la Bienal decidieron instalarlas en la explanada del Castillo, pero después se trasladaron al mar, también antes de que se celebrara el Consejo de Administración. “Cuando hay una Bienal o cualquier exposición y es transitorio, es la directora de arte quien decide qué obras se colocan en cada uno de los eventos”, sostuvo al ser preguntado por quién tomó esa decisión inicial o con qué informes técnicos contaban para la instalación de esas esculturas.

Así, descargó la responsabilidad de esa decisión en la directora del MIAC, María José Alcántara, que es esposa del que era secretario de la Fundación Helge Achenbach, Juan Gopar. Achenbach fue quien trajo a DeCaires a Lanzarote y poco después fue condenado por estafa en Alemania, por inflar los precios al intermediar en la venta de obras de arte. Según declaró en su día San Ginés, fueron el propio Achenbach y su “amigo” y secretario de su Fundación, el artista lanzaroteño Juan Gopar, quienes le presentaron el proyecto para crear un museo submarino frente al puerto deportivo ilegal Marina Rubicón con esculturas de DeCaires.

Después, a las figuras de ese museo se sumaron también estos caballos que decidieron colocar junto al Castillo. Y aunque según Eugenio la decisión fue de María José Alcántara, el único informe que consta por escrito del MIAC lo solicitaron tres años después, el pasado mes de junio, cuando CC ya había perdido las elecciones y estaba gobernando en funciones hasta la toma de posesión de la nueva presidenta.

 

Avalancha de críticas de la oposición cuando se llevó después al Consejo


En sus críticas al actual gobierno por su intención de retirar ahora esas esculturas, San Ginés insistió en subrayar que el socialista Marcos Bergaz, con quien gobernaba en ese momento, votó a favor de la cesión de las esculturas. Y lo mismo ha repetido en varias notas de prensa sobre este asunto, llegando a remitir incluso una parte del acta de la reunión donde se adoptó el acuerdo. Sin embargo, la parte que no hizo pública de ese acta refleja la oleada de críticas que despertó esa medida por parte de toda la oposición.

“El consejero Don Ángel Vázquez (PP) pide que se retiren las esculturas porque no se trajo al Consejo de Administración de la EPEL su instalación y que se rechacen además estas dos propuestas que trae Don Echedey Eugenio”, se recoge en el acta completa a la que ha tenido acceso La Voz.

Por su parte, la consejera del grupo Somos y miembro de Alternativa Ciudadana, Mari Paz Cabrera, pidió explicaciones por la fecha en la que se había cerrado el convenio con Jason DeCaires. “No entiendo ahora a qué viene la propuesta del consejero. Se debió haber hecho el análisis de su coste antes de hacer cualquier instalación”, advirtió, pidiendo copia de toda la documentación. Sin embargo, sus preguntas no obtuvieron respuesta en la reunión, tal como ella misma pidió que constara en el acta.

En la misma línea se expresó el entonces portavoz de Podemos, Carlos Meca, que llegó a pedir que DeCaires “se lleve” los “cuatro caballos”, y exigió explicaciones también sobre por qué no se había traído el tema al Consejo de Administración antes de instalarlos. Las críticas continuaron también por parte del consejero de Ciudadanos, Benjamín Perdomo, que pidió “aclaraciones” al consejero, y del representante de los trabajadores, que argumentó que esa instalación iba “contra la filosofía de César Manrique”.

 

En 2015 dijeron que los caballos serían parte del museo submarino


Por su parte, el entonces consejero de los Centros, José Juan Lorenzo, se limitó a responder que “los gastos de elaboración de las figuras y el transporte fueron 15.000 euros”, que “hubo que traer los moldes desde Gran Bretaña” y que “el hecho de traerlos aquí fue porque hubo una bienal y se decidió que algunas de las figuras se quedaran en Lanzarote”. Sin embargo, ni Lorenzo en ese momento ni ahora Pedro San Ginés y Echedey Eugenio han aclarado en base a qué informes se decidió realizar esa instalación, por la que después terminaron pagando 15.000 euros, al aprobar a posteriori un acuerdo de cesión por diez años.

Además, la primera vez que desde los Centros Turísticos hablaron de estos caballos fue cuando las esculturas originales se instalaron en Londres en septiembre de 2015. Entonces, en una nota emitida desde los CACT hablaron de los caballos de DeCaires como parte del museo submarino. “Una vez finalizado el festival a finales de mes, 'La marea creciente' se duplicará y sumergirá en las aguas de la costa sur de Lanzarote como parte del Museo Atlántico, obra en la que trabaja en la actualidad”, señalaban en ese comunicado, dando a entender que esas nuevas figuras formarían parte del presupuesto que ya se había cerrado con DeCaires para el museo.

Ese presupuesto ascendía a 700.000 euros y además aumentó con otros gastos que asumieron los Centros, como el pago de los locales que utilizó el artista en el puerto deportivo ilegal Marina Rubicón, y que empleó no solo para hacer las figuras del museo, sino también los caballos -o al menos su réplica-, y otras obras privadas.

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