11/nov./2019

"LOS MUERTOS NO VOTAN", SEÑALA UNO DE LOS DOCTORES AFECTADOS

El Gobierno de Canarias obliga a jubilarse a siete médicos en Lanzarote, dejando en el aire áreas clave del Hospital Molina Orosa

El Gobierno de Canarias ha obligado a jubilarse a siete médicos especialistas del Hospital Doctor José Molina Orosa, que tenían una prórroga concedida para poder trabajar hasta los 70 años de edad. Los doctores ...
El Gobierno de Canarias obliga a jubilarse a siete médicos en Lanzarote, dejando en el aire áreas clave del Hospital Molina Orosa

El Gobierno de Canarias ha obligado a jubilarse a siete médicos especialistas del Hospital Doctor José Molina Orosa, que tenían una prórroga concedida para poder trabajar hasta los 70 años de edad. Los doctores temen que algunos de los puestos no se cubran o que si se hacen sean con médicos con menos experiencia, pese a que las áreas que ostentan ellos son clave.

Estos doctores acumulan alrededor de 40 años de experiencia, pero el día 31 de marzo deberán de dejar sus puestos de trabajo. Algunos ya se plantean presentar un recurso por considerar que esta medida vulnera su derecho a permanecer en servicio activo, tal y como les fue concedido cuando lo solicitaron.

Antes de cumplir 65 años, estos médicos pidieron una prórroga para poder seguir trabajando, ante la falta de especialistas en la isla. En esos momentos, había una normativa del Gobierno de Canarias que permitía acogerse a ella y alargar la vida laboral hasta los 70 años, siempre y cuando los médicos se encontraran en condiciones de trabajar, para lo cual tenían que cumplir ciertos requisitos.

Los siete médicos obtuvieron la prórroga y estaban trabajando con absoluta normalidad, hasta que el 28 de diciembre el Parlamento de Canarias aprobó una Ley, en la que se incluía una disposición que “obligaba a jubilarse a aquellos funcionarios que cumplieran 65 años y la medida se hacía extensiva a aquellos funcionarios o personal estatutario que tenían concedido la prórroga”, según explica el jefe de psiquiatría del Hospital Doctor José Molina, Julio Santiago Obeso, uno de los afectados por esta medida. “De buenas a primeras se hace esta ley, que la fabrica la propia administración pública, y se acaba la prórroga”, lamenta.

“Si no les operas, se mueren”

Uno de los mayores problemas que podrían generar estas jubilaciones obligatorias está en el servicio de neurocirugía. En Lanzarote, sólo hay un neurocirujano, el doctor Carda, que se encarga de todas las operaciones de columna vertebral de la isla, unas “120 al año”, que si no tendrían que ser tratadas en Las Palmas. Además, se ocupa de las emergencias que necesitan “un tratamiento inmediato”, según explica.

“He hecho muchas operaciones de craneotomía de personas que no pueden esperar al helicóptero y si no lo haces se mueren. Si hay un hematoma epidural a las 24.00 horas y no me llaman a mí y lo evacuan, se muere, como ha pasado muchas veces porque el helicóptero no llega a tiempo”, advierte.

Al doctor Carda aún no le han comunicado que deberá dejar el servicio el día 31 de marzo, pero sabe que es uno de los afectados por esta medida del Gobierno. “He terminado de operar a los pacientes del año 2011 de columna, todavía quedan 78 casos de 2012. Opero todas las semanas, no es que esté quieto. Es trabajo para no terminar”, indica. Además, insiste en que él soluciona “las cosas urgentes de pacientes, que pueden tardar un año o año en medio en darles cita en Las Palmas”, asegura.

Así, evita muchos traslados en helicóptero a Las Palmas, que supone un gasto de unos 6.000 euros por viaje. El doctor Carda no sabe si su plaza será sustituida, aunque no cree que pueda “quedar cubierta”. Y es que en este caso, la plaza de neurocirujano no está creada en Lanzarote, pero el doctor Carda cumplía estas funciones, adscrito al servicio de traumatología.

“No vendrá ningún neurocirujano joven, porque ellos quieren operar médula, tumores de cabeza y eso en Lanzarote no se hace”, advierte, al tiempo que cree que esta medida del Gobierno es “porque cobramos más que un residente, pero claro, tenemos 40 años de experiencia”.

“Si hubiera cinco neurocirujanos, pero es que estoy solo y estoy cumpliendo la cláusula, que está muy clara y dice que si hay una necesidad mayor, se renueva automáticamente al especialista”, insiste, el tiempo que asegura que en “Las Palmas y en Tenerife hay especialistas en la misma situación que podrán continuar con su trabajo”.

“Nos sentimos afectados por este agravio”

Otro de los médicos afectados, Julio Santiago Obeso, considera que “si les han concedido una prórroga” tienen derecho a ejercerla. “Nos sentimos afectados por este agravio”, señala el jefe del servicio de psiquiatría del Hospital Doctor José Molina Orosa. Su equipo incluso elevó un escrito pidiendo su continuidad, pero “no sirvió de nada”.

El doctor pidió a la gerencia desde el día 2 de enero que si la medida aprobada por el Gobierno de Canarias se hacía efectiva, se lo comunicaran cuanto antes para poder organizar el servicio y delegar competencias. “Recibí la callada por respuesta. Ninguna noticia hasta el viernes pasado, que nos reunieron y nos entregaron el escrito que comunicaba nuestra jubilación obligatoria el 31 de marzo”, explica.

En su caso concreto y según le comunicó la gerencia del hospital, “será sustituido contratando a un médico”. “La pretensión que es económica pretende amortizar plazas, pero en mi caso seré sustituido. Será más barato, porque yo soy más caro, tengo antigüedad y suplemento por ser jefe. La medida no tiene ni pies ni cabeza, excepto en lo económico y yo eso no lo entiendo. En algunos casos, no han tenido en cuenta el beneficio que suponemos para la población de Lanzarote. Somos gente con experiencia y trabajadores. No éramos ninguno de nosotros de los que se escaquean o algo así”, defiende.

Para el doctor Julio Santiago Obeso es “una pena y un desperdicio que se vaya gente que es muy experta para poner otra gente que no lo es”. “No entiendo muy bien por qué. La sanidad de Lanzarote debía aprovecharse de nuestra experiencia, a no ser que alguno de nosotros estuviera enfermo o no fuera capaz de desarrollar su trabajo”, insiste.

“Muchos menos médicos de lo que corresponde”

El doctor Samir, especialista en digestivo, también está en la misma situación. “De buenas a primeras, nos cogen y nos echan”, critica. Este médico ve a más de 20 enfermos por día en su consulta, también abierta los sábados en el Hospital Doctor José Molina Orosa, a los que “conseguía quitar de la lista de espera”. “Hay un cúmulo tremendo de listas de espera y somos cuatro médicos digestivos en toda la isla, mucho menos de lo que corresponde. Un digestivo por cada 30.000 habitantes, cuando en otras islas el cupo es muchísimo más alto”, señala.

Samir teme que la Consejería de Sanidad sólo pretenda “ahorrar gasto” y no contrate a tantos médicos como para reemplazar a los que deben jubilarse. “Contratarán a gente joven, que necesita experiencia. Para adquirir experiencia se van haciendo el triple y cuádruple de pruebas y se gasta muchísimo más dinero de lo que corresponde”, señala. “Espero que me sustituyan, porque se necesita”, indica.

El doctor Samir cree que “los políticos no tienen ni idea de lo que están haciendo, toman decisiones sin pensarlo”. “Los muertos no votan. Y las personas mayores ya no lo necesitan. La política va mal, mal. No saben lo que están haciendo, no han hablado con los médicos, han tomado las decisiones antes de reunirse con nosotros”, critica.

Una jubilación que afecta también a la Escuela de Enfermería

Otro de los médicos afectados por esta medida es el responsable del servicio de pediatría del Hospital, el doctor Esquiroz, que defiende “el sistema sanitario y sus valores” y, precisamente por ello, no entiende esta decisión del Gobierno.

Un jefe de sección se hará cargo de este servicio, pero Esquiroz subraya que él es experto en un determinado grupo de pacientes, en niños con discapacidad, que “necesitan una atención compleja e integral, una atención sociosanitaria”. “Yo hacía esta tarea prácticamente en exclusiva. Aunque cualquier médico puede sustituir a otro, que lo haga con tanta experiencia, yo creo que no, que ahora mismo no”, indica.

Además, en este caso, la Escuela de Enfermería de Lanzarote también pierde a uno de sus profesores. El doctor Esquiroz imparte dos asignaturas, que tendrá que dejar “a mitad de curso”. Esquiroz sabe lo difícil que le va a resultar a la Consejería buscar a un nuevo profesor. “Sé que ha habido intentos con gente del departamento pero que tendrían que venir desde Las Palmas cada semana para dar una clase y volver”, indica.

El resto de los médicos a los que les obliga el Gobierno de Canarias a jubilarse son el doctor Vicente Rodríguez Zarallo, responsable de radiología, Bernardino Güemes, responsable del servicio de anestesia, y Tomás Toledo, uno de los médicos con más experiencia en atención primaria en la isla.

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