14/oct./2019

Corujo critica la “falta de ética” de José Juan Lorenzo: “Trataron de crearnos una trampa en el tiempo de descuento”

“Se estaba trabajando a escondidas en una instalación permanente”, ha denunciado la presidenta, que ha señalado que esto hubiera supuesto pagar otros 200.000 euros a Jason DeCaires por las esculturas de los caballos

Corujo critica la “falta de ética” de José Juan Lorenzo: “Trataron de crearnos una trampa en el tiempo de descuento”

El ex consejero de los Centros Turísticos, José Juan Lorenzo, actuó “con una falta de ética política y profesional difícilmente justificable”. Eso es lo que ha afirmado este lunes la presidenta del Cabildo, María Dolores Corujo, al hablar del escrito que Lorenzo envió a la Autoridad Portuaria el pasado mes de junio, cuando el anterior gobierno de CC ya se encontraba en funciones. Con ese escrito, Lorenzo intentó convertir en definitiva la autorización provisional para la instalación de los caballos de Jason DeCaires junto al Castillo de San José.

“Trataron de crearnos una trampa en el tiempo de descuento e intentaron enfrentarnos al hecho consumado, por algún tipo de interés que tendrán que explicar”, ha denunciado Corujo, que ya era la presidenta electa e iba a tomar posesión del cargo en unos días cuando Lorenzo envió ese escrito.

Además, durante el Pleno celebrado este lunes ha desvelado que fue también el pasado mes de junio cuando el anterior grupo de gobierno pidió por primera vez un informe por escrito para justificar el interés de la instalación de esas esculturas, que en realidad llevan ya más de tres años junto al Castillo. “Se estaba trabajando a escondidas en una instalación permanente”, ha advertido Corujo, explicando que “tanto ese informe del MIAC como el escrito del ex consejero delegado hablan de hacerlo permanente”.

 

“Supondría tener que pagar 200.000 euros al artista”


“Por eso de repente se acordaron de solicitar los permisos y solicitaron un informe técnico para justificar esa decisión, que querían convertir en definitiva”, ha añadido la presidenta. “¿Sabe qué supondría eso? Tener que pagar 200.000 euros al artista, además de los más de 700.000 euros que le pagaron por el deficitario museo submarino. Ésa es la diferencia, de eso estamos hablando”, ha subrayado. 

Y es que CC propuso hace tres años comprar esas esculturas ecuestres a DeCaires por 200.000 euros, aunque la polémica que se desató entonces hizo que finalmente renunciaran a esta opción y optaran por una cesión supuestamente “gratuita” durante diez años, por la que los Centros se comprometieron a pagar 15.000 euros en concepto de materiales y montaje.

Además, Corujo también ha cuestionado que en su día se propusiera abonar 200.000 euros por estas cuatro esculturas de los jinetes, cuando por las 300 esculturas del museo submarino la institución pagó unos 700.000 euros al mismo artista, lo que deja un precio medio de unos 2.300 euros por figura. 

 

“Debemos aspirar a que nos copien, no a copiar”


Del mismo modo, ha recordado que los caballos ni siquiera son originales, sino una copia de los que DeCaires hizo para una exposición en Londres, donde estuvieron en el Támesis durante solo un mes. Además ha hecho referencia a la documentación aportada en su día por el artista, en la que señalaba que aún habría una tercera copia que iba a ser instalada “en París o en Venecia”. Sin embargo, ninguna de esas dos ciudades ha acogido finalmente la escultura de los caballos. 

“Ningún destino potente apuesta por acoger algo que no es novedad”, ha señalado la presidenta, para argumentar que Lanzarote tampoco debió hacerlo en su día, y mucho menos dedicándole “un espacio privilegiado en un entorno que tiene su verdadera identidad”, como es el Castillo de San José.

“El problema es que ustedes no entienden que Lanzarote tiene su propia identidad y no aporta nada tratar de imitar o replicar modelos”, “debemos aspirar a que nos copien, no a copiar nosotros lo que hacen en otros sitios”, ha añadido, insistiendo además en que en Londres solo instalaron esas esculturas de forma temporal, y en que “otros dos sitios que iban a acoger réplicas nunca lo hicieron” porque “no quieren copias, no quieren cosas no originales”.

 

“Actúan como agentes comerciales de DeCaires”


“Me cuesta mucho entender esa pasión que tienen ustedes a la hora de defender el colocar en Lanzarote copias de otras obras. Pero con una pasión y un énfasis, que a mí me cuesta entenderlo”, ha cuestionado María Dolores Corujo. “Porque no sabrá de arte, señora presidenta”, le ha respondido San Ginés, en una de las ocasiones en las que ha interrumpido a Corujo antes de ser expulsado de la sesión.

“Han decidido preocuparse y actuar como agentes comerciales de Jason DeCaires”, ha añadido después la presidenta, que ha recordado un comunicado que enviaron los Centros en 2016, para informar de la colocación de estas esculturas, en el que afirmaban que “con esta iniciativa los CACT aspiran a dar a conocer ampliamente la obra de DeCaires”.

“Es decir, la empresa pública se pone al servicio de los intereses y de la promoción personal de un artista”, ha reprochado Corujo, dejando claro que “dar a conocer la obra de DeCaires no podrá ser nunca la aspiración de este grupo de gobierno”, y confirmando su intención de retirar esas esculturas.

 

Instalados “sin cobertura legal”


Además, durante su intervención en el Pleno, María Dolores Corujo ha desvelado que la colocación de esos caballos “no tiene cobertura legal”, dado que entre otras cosas no cuenta con autorización de Patrimonio. El único permiso que emitió este departamento fue para una primera instalación en la explanada del Castillo, y dejaba claro que solo podía autorizarse con carácter temporal.

Sin embargo, después CC decidió trasladar los caballos a la costa y mantenerlos en el tiempo, pese a que la autorización de Patrimonio ya venció en 2017. Además, incluso esa autorización vencida estaba condicionada a solicitar un informe a la Oficina del Plan Insular, que sin embargo no consta en el expediente. “Son motivos más que suficientes para la retirada inmediata de estas esculturas”, ha advertido.

Por último, Corujo también ha subrayado que en su día tampoco había un informe técnico que avalara o propusiera instalar esas esculturas. “El primero se hizo hace cuatro meses, cuando habían perdido las elecciones y sabían que estaban en funciones y que llegaría un nuevo gobierno”, ha insistido, recalcando que su colocación fue en todo momento “una decisión política”, que además solo se llevó al Consejo de Administración cuando los caballos ya estaban instalados.

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