11/dic./2019

SE ADQUIRIÓ HACE 5 AÑOS Y LA INSTITUCIÓN YA HABÍA GASTADO MÁS DE 2,5 MILLONES

El Cabildo destinará casi un millón de euros más a “restaurar” la casa de la calle Fajardo

San Ginés firmó este lunes un decreto para adjudicar directamente los trabajos a Tragsa sin sacarlos a concurso. Se suman a otras obras anteriores en un inmueble que se adquirió hace cinco años para un museo arqueológico que sigue sin ver la luz

El Cabildo destinará casi un millón de euros más a “restaurar” la casa de la calle Fajardo

El Cabildo de Lanzarote va a destinar casi un millón de euros más a “restaurar” la Casa Fermín, ubicada en la calle Fajardo de Arrecife, que fue adquirida hace más de cinco años para destinarla a un museo arqueológico que sigue muy lejos de abrir sus puertas. Tras haber adjudicado ya varias obras en ese inmueble en los últimos años, el presidente Pedro San Ginés firmó un nuevo decreto este lunes por el que acuerda realizar esta nueva encomienda a Tragsa, de forma directa y sin sacarla a concurso.

El decreto solo precisa que la nueva intervención consiste en la “restauración y conservación” de este inmueble, por la cantidad de 981.769 euros. De esa suma, 148.125 euros se abonarán con cargo a los presupuestos de este año y los 833.643 restantes con los presupuestos del próximo ejercicio 2019. En cuanto al plazo de ejecución, se fija en 12 meses a contar desde la firma del acta de replanteo, con lo que los trabajos terminarían como pronto en 2020.

La Casa Fermín fue adquirida por el Cabildo en el año 2013 por más de 1,6 millones de euros, lo que supuso pagar 117.174 euros más incluso de lo que figuraba en la tasación aportada por los dueños cuando hicieron su oferta de venta. En ese documento constaba un valor de 1.532.825 euros, pero el Cabildo decidió comprarla por 1.650.000 euros, al presentar su propia tasación. Además, la adquisición estuvo envuelta en la polémica por la relación sentimental que mantenía el presidente con la hija de los dueños de ese inmueble. 

 

Relación “sobrevenida”, plazos incumplidos y presupuestos que se disparan


“La relación es sobrevenida, después de todos los acuerdos plenarios. Es a consecuencia de, y no al revés”, defendió entonces San Ginés, que aseguró que su noviazgo con la hija de los propietarios se inició cuando las negociaciones para adquirir esta casa ya habían comenzado.

Tras la compra, el Cabildo anunció que se acometerían obras en la vivienda para transformarla en museo, pero desde entonces se han venido incumpliendo todos los plazos y, sobre todo, disparándose el presupuesto, con distintas encomiendas a Tragsa. Y es que si hasta el momento se acercaban ya al millón de euros, ahora van a duplicarse con esta nueva adjudicación. 

En cuanto a los plazos, en mayo de 2015 San Ginés compareció en rueda de prensa para anunciar que de momento, y a la espera de la intervención en el edificio principal, se iban a realizar obras en las dos alas laterales, para albergar una exposición temporal de piezas arqueológicas y una sala polivalente. En ese momento, anunció que la apertura de esas naves tendría lugar en tres meses, pero de eso hace ya más de tres años y siguen sin abrir sus puertas. Solo en la ejecución de esos trabajos, el Cabildo gastó más de 400.000 euros, a los que hay que sumar la redacción de proyectos y otras obras.

En esa misma rueda de prensa, también dieron una fecha para la apertura completa del museo, señalando que podría comenzar a funcionar en 2017, pero un año después ni siquiera han comenzado las obras principales, que serían las que se han encomendado ahora a Tragsa.

 

Una fórmula con advertencias de ilegalidad


El decreto firmado este lunes por San Ginés dedica la mayor parte del contenido a justificar que se haya recurrido a una encomienda y no a un concurso público. Para ello, se remite entre otras cosas a la Ley de Contratos del Sector Público, que ahora sí está en vigor pero que no lo estaba cuando se realizaron otras encomiendas a esta misma empresa del Gobierno de Canarias, tanto para las anteriores intervenciones en la casa Fermín como para otras obras y proyectos ejecutados por el Cabildo.

De hecho, tal como desveló este lunes el grupo Podemos, esto había generado reparos de Intervención, que cuestionaba la legalidad de esta fórmula. Sin embargo, esos reparos fueron levantados por el presidente, que después los mantuvo “ocultos” durante más de un año. Así, ni informó al Pleno del reparo de la interventora ni se publicó su decreto levantando ese reparo en el libro de Registro del Cabildo. Eso hizo el presidente tuviera que firmar un nuevo decreto el pasado 11 de octubre para convalidar el anterior, después de que un informe jurídico concluyera que el primero podía ser “nulo o anulable”, porque “no siguió el circuito establecido para los decretos”.

En esa otra encomienda a Tragsa que había permanecido oculta, se le adjudicaron obras en la “nave lateral B” del inmueble por valor de 168.283 euros y con un plazo de ejecución de dos meses.

En esta sección
Comentarios