14/Dic/2018

DON ANTONIO CUBILLO; UN LÍDER DE PAPEL PERIÓDICO

Esta última década la he pasado en mi exilio semi-voluntario, alejado de muchos vividores de la política nacionalista. Pensando acerca de las causas y motivos del estancamiento independentista en mí añorada Patria Canaria. Por ...
DON ANTONIO CUBILLO; UN LÍDER DE PAPEL PERIÓDICO

Esta última década la he pasado en mi exilio semi-voluntario, alejado de muchos vividores de la política nacionalista. Pensando acerca de las causas y motivos del estancamiento independentista en mí añorada Patria Canaria. Por diferentes motivos ó razones, el principal impedimento por los cuales los partiditos y asociaciones de « andar por casa », no hayan podido resolver sus diferencias ideológicas y políticas, si es que verdaderamente existen, ya que soy de la opinión, que ante un proyecto de tal calibre, como es la meta que nos hemos propuesto alcanzar los verdaderos independentistas, que no es otra, que la descolonización y soberanía de nuestra Patria Canaria, la cual se encuentra colonizada por una nación retrógrada y tercermundista, como en este caso España,

Creo que sobran los argumentos, y ante todo debe prevalecer en dicho heroico y sublime deber, un mínimo de dignidad y patriotismo, dejando a un lado las ideologías políticas, así como los ánimos de lucro y caciquismo

personales, ya que por desgracia existe, entre los mal llamados líderes nacionalistas, los cuales en el mejor de los casos, tan sólo cuentan con un par de docenas de militantes, teniendo en cuenta, que la gran mayoría

de los canarios independentistas no se encuentran afiliados a ningún partido, y lo podemos comprobar por el alto índice de abstenciones electorales. La conclusión y los motivos de dicho estancamiento en el proceso de liberación, no puede ser otro, que la llegada a Canarias

procedente de Argelia en el fatídico año 1.986, del carismático líder de papel periódico y guerrillero del micrófono Antonio Cubillo Ferreira.

Por mi ciego patriotismo y desconocimiento sobre dicho personaje, y dejarme llevar por otros compatriotas, así como por la propaganda difundida en los medios de comunicación, tanto canarios como españoles, los cuales supieron crear un líder ficticio, y al igual que mi persona, otros compañeros depositaron también sus ilusiones en dicho nefasto personaje, creyendo que sería la persona idónea, capaz de agrupar a los nacionalistas en un frente común, que nos llevaría a alcanzar la Independencia. Y fueron los motivos por los cuales, junto con otros compañeros fuimos los primeros en apoyar la creación del Congreso Nacional de Canarias, y donde en el acto oficial que tuvo lugar en marzo de 1.986, en el Colegio Mayor de San Fernando de La Laguna, nos integramos los militantes de Siete Estrellas Verdes. Luego dados mis contactos con los hermanos libios, fui el responsable de establecer relaciones con dicho país, sin más preámbulo, ya que las Islas Canarias es un archipiélago africano, colonizado por una nación europea. Siendo el apoyo incondicional por parte de Libia, hasta lograr la descolonización e independencia. Tal como lo expuso en septiembre de 1.986 en la ciudad de Trípoli el Coronel

Muammar El Gadhafi, en el Congreso Internacional de la Mathaba, al igual que en la ciudad de Sirte, ante el Congreso de las Fuerzas Progresistas Africanas; « Las Islas Canarias son una parte integrante de África, por lo

cual es un problema prioritario de la O.U.A, organismo que por error ó desidia, no ha sabido sacar adelante el proceso de descolonización de dicho archipiélago ante los foros internacionales, ya que España país colonizador, forma parte de la O. T. A. N. y por encontrarse esta vieja

colonia en las puertas de África, supone un grave peligro para la paz en nuestro continente.

Más tarde programé la visita de Antonio Cubillo a la Gran Jamahiria Libia, allí tuvimos la oportunidad de entrevistamos con el Coronel Gadhafi, que nos ofreció su apoyo político, y de manera especial nos recomendó, que

estuviéramos todos los partidos independentistas agrupados en un frente nacional. Los gastos del viaje corrieron a cargo de un amigo libio residente en Canarias. Recuerdo que cuando llegamos a dicho país, me sobraban 300 $, los cuales Cubillo deseaba que nos repartiéramos dicho dinero, y le contesté que soy una persona honesta y revolucionaria con mis ideales, y dados mis principios éticos y religiosos, no me corrompía por todo el oro del mundo.

Desde ése momento, comencé a desconfiar de sus principio y moral revolucionaria. Luego cuando su partido logró obtener unas docenas de miles de dólares, al igual que otros donativos que enviaban otros compatriotas y simpatizantes con la causa desde Venezuela, Suecia y otros

lugares de Europa, todo iba a parar directamente a sus manos ó a la cuenta que mantiene en el Credit Lyones en Talbot (Francia) Esto es tan solo una pequeña muestra de este gusano sin escrúpulos, al igual que su alumno el

vividor de Ángel Cuenca, los cuales le gustan darse la gran vida sin trabajar, con los dineros de terceras personas.

Otras de las pésimas anécdota que recuerdo, es un día que me encontraba en su piso-cuartel, donde tenía instalador su « estado mayor »y desde donde enviaba por fax los comunicados a la prensa, sin contar con el conocimiento y la aprobación de la ejecutiva del partido, en que entró uno

de los militantes y le entregó un sobre, el cual contenía la cuota mensual de un miembro del partido, y abrió el sobre contando el dinero y se lo metió en el bolsillo del pijama que llevaba puesto, y tan campante, como si el partido fuera un simple negocio, que es lo que era, su negocio y mamadera personal.

Concretamente en en 1.987, decidí sin pensarlo más, abandonar el partido de Antonio Cubillo, ya que no podía soportar por más tiempo su soberbia caciquil, al no estar por la unidad del campo nacionalista, siendo un grave obstáculo en el proceso de liberación canario, ya que Cubillo conserva una vieja costumbre española que es; divide y vencerás, y considera traidor o agente español, a todo aquel nacionalista que le lleve la contraria, y no comparta sus caducas y demagógicas ideas políticas.

Ocupando los cargos del CNC y MPAIAC de presidente omnipotente, secretario general, tesorero, portavoz y lo que haga falta.

La única vez que dijo una verdad, la cual siento no haberle hecho caso, dado que es tan embustero, fue cuando me contó que Juan Hernández Rodríguez (alias el bandera) era un estafador. Años más tarde lo pude comprobar personalmente, al dejarle mi piso amueblado en Maspalomas por una módica cantidad, por irme a residir con mi esposa a Corea. Por no pagar, no pagaba ni la comunidad durante dos años, por lo que antes que me embargaran el piso, le envié copia de las llaves a mi ex-mujer, para que lo

vendiera y me diera la mitad de su valor. Ella lo vendió y se quedó con todo el dinero, sin recibir un céntimo. Algunos de los mal llamados nacionalistas canarios, me han causado tan sólo problemas, tanto familiares como económicos, por lo que decidí hace 12 años a mis 48 años

de edad, abandonar mi querida Patria, para estar lejos de tantos gusanos oportunistas, los cuales son capaces de vender a su propia madre. Pues lo que es inmoral, es aprovecharse vilmente de un compatriota, que esta

luchando codo con codo por la misma causa.

Luego Antonio Cubillo, cuando abandoné su partido, comenzó a descalificarme en los medios de prensa isleños, con el propósito de deteriorar mi respetada imagen nacionalista, pero al viejo zorro del desierto le salió el tiro por la culata, como es costumbre en él, no le gusta dar la cara, sino tirar la piedra y esconder la mano, escribiendo y

firmando sus allegados artículos peyorativos en contra de mi persona, a los cuales le replicaba con puño y letra, ya que por mis venas corre sangre guanche, y no suelo bajar la guardia en defensa de mi honestidad y bizarría.

Recuerdo muy bien al compatriota Juan Valiente q.e.p.d., el cual era un férreo defensor de Cubillo, terminando también por marcharse del partido, echando peste contra él. Me contó que Cubillo deseaba vengarse por mis

artículos, y había enviado a Las Palmas a su fiel Guadarrama, para que me rompiera la cara. Un día que me encontraba sentado tomándome un café en la Cafetería Río del Parque Santa Catalina, pasó el mencionado individuo, el

cual cuando me vio, agachó la cabeza y continuó por su camino, desistiendo de obedecer las ordenes de su Líder. Pienso que fue lo más acertado que hizo, ya que lo iba a tener difícil el romperme la cara, dado que soy un experto en artes marciales. Más tarde al mencionado compatriota se le encendió el bombillo y mandó a paseo a Cubillo, al darse cuenta que lo utilizaba en sus fines personales. Motivos por lo cuales lo han abandonado la gran mayoría por sinvergüenza y chusquero, contando actualmente con un

par de subordinados, encandilados por sus ficticias batallitas en tierras argelinas, y sus tragicómicas locuciones radiofónicas en « La Voz de Canarias Libre », retransmisiones las cuales se cansaron los dirigentes

argelinos, por tener el disco rayado, cediéndole la programación a sus amigos del Frente Polisario.

Pasados 13 años sin mantener ninguna clase de contacto con el líder del yoismo, primero yo, después yo, y más tarde yo, en el año 1.999 residía en Lanzarote, donde los compatriotas Julio Blancas y Salvador Hernández que

formaban parte del CNC (Cubillista), intentaron convencerme sobre que Antonio Cubillo ya no era el mismo que en 1.986, que los años le habían dado más experiencia política y era más democrático etc. cosa que me era

difícil creer dada su avanzada edad. No obstante, por amistad y simpatía con dichos compatriotas, le telefoneé un par de veces, y quedamos en mantener una charla cuando tuviéramos una oportunidad.

Dos años más tarde se me presentó la ocasión, en unos de mis viajes a Canarias, concretamente el 14 de marzo de 2.001, se encontraba Antonio Cubillo dando una conferencia en el Club de Prensa de Las Palmas, acompañado por su fiel Álvaro Morera, y nos volvimos a saludar, ya que me

encontraba por la reconciliación política, y deseaba creerme que había cambiado su estilo arcaico y caciquil de hacer política, para crear de una vez el mencionado frente nacionalista, y avanzar sin más demora todos juntos por el camino que nos llevaría a la independencia. Luego quedamos

en encontrarnos en Tenerife, con la finalidad de mantener una charla entre ambos, ya que deseaba instalar una representación nacionalista en Europa, para denunciar ante los medios de comunicación europeos, el estado colonial implantado por los españoles, y sus esbirros canarios de

servicio, así como el alto índice de corrupción, marginación y criminalidad existente en Canarias.

Tres días mas tarde viajé a Tenerife, y nos encontramos en el Café Parada, situado al lado de su domicilio, allí me estuvo exponiendo sus planes, pero cuando le mencionaba acerca de la unidad nacionalista, me salía por la tangente, por lo que, al término de la charla, la cual duró cerca de tres horas, me fui muy descontento y abatido interiormente, viendo que había perdido mi tiempo y dinero del viaje y estancia, sin obtener un buen resultado.

Pero mi mayor desilusión acerca de dicho siniestro personaje, venía dos días más tarde, al encontrarme con el patriota Manuel Suárez Rosales en La Laguna, contándome con todo detalle, que Cubillo no estaba en su sano juicio, ya que había mantenido conversaciones con Pedro Medina, acerca de reformar el partido con matices aperturista y democrático, pero nunca se ponía de acuerdo, dándole largas al asunto, por lo que decidieron abandonar el mencionado proyecto unitario con Cubillo, el cual desea

continuar en solitario explotando su filón nacionalista, y conspirando contra los verdaderos independentistas, que están por la unidad nacional.

Me enteré también, que había cerrado la delegación del CNC en la isla de Lanzarote, donde los pocos fieles que le quedaban no podían pagar los gastos del local. Para colmo durante una época, no hacía otra cosa que enviarme faxes a mi residencia en Holanda, para que los hiciera llegar a

las representaciones diplomáticas y medios de comunicación. Los mismos eran puras historietas sin pie y cabeza, acerca del petróleo descubierto entre Canarias y el Sahara Marroquí, el cual deseaba explotar la empresa

Repsol, las últimas inundaciones y los fallecidos por las mismas en Santa Cruz, noticias que han salido en todos los medios nacionales y extranjeros.Pero no me responde a mis faxes, dónde le pregunto acerca del Dossier Canarias, el cual pensaba llevar en su día a las Naciones Unidas, antes de sufrir el atentado en Argelia, por lo cual, ya que había estado pasando las vacaciones en Norteamérica, residencia de uno de sus hijos, por qué no había presentado dicho Dossier, ya que había tenido una gran oportunidad. Pues bien, aun estoy esperando por su amable contestación, que no llegará nunca, al existir muchas lagunas y trapos sucios en su vida «política » y

aventurera de bon vivant, lo cual algun día saldrá a la luz pública.

El tiempo no transcurre para él, al no aprender de sus fracasos electoralistas, ya que dice en todos sus coloquios, que no acepta el colonialismo español, pero le sigue el juego acatando sus leyes coloniales, y aceptando participar electoralmente en la ficticia democracia española, la cual nunca puede ser democrática y defensora de los Derechos Humanos mientras mantenga una nación africana colonizada lejos de su territorio y del continente europeo.

Una de sus maquiavélicas y cobardes hazañas fue la que llevó a cabo, cuando lo denunciaron por calumniar en su Semanario El Guanche al ejército español, él junto con su mano derecha Ángel Cuenca, ambos para defenderse ante las leyes coloniales, se escondieron cobardemente detrás de la falda de una militante fallecida, a la cual sin escrúpulos, implicaron como responsable editorial del mencionado semanario.

El nacionalismo en Canarias nunca puede avanzar con esta clase de sinvergüenzas y gusanos vividores, ya que son un obstáculo, que directa o indirectamente, le están prestando un gran servicio al colonialismo español-europeo. Antonio Cubillo continúa encerrado en su caracol, desde su nefasta llegada a Canarias, siendo el hazmerreír de los canarios y españoles, al continuar desprestigiando al campo nacionalista, y por no saber retirarse a tiempo del panorama político canario, quedará para la historia, como el mayor traidor y vende patria que ha tenido Canarias.

Los verdaderos independentistas, no debemos desilusionarnos y perder nuestras esperanzas con este peón español, ya que los padres de este personaje, proceden de España. Por último, no esperemos por líderes, seamos líderes, solos no somos nada, unidos somos todo.

JOSÉ I. DÍAZ(el mejicano)

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