Luis Celestino Arráez, consejero de Economía y Hacienda del Cabildo de Lanzarote

"La calidad de vida de los lanzaroteños ha mejorado muchísimo, pero en estos instantes estamos en un punto de riesgo que hay que combatir"

"Lo más grave es que en Lanzarote tenemos ya un problema de desvertebración social, de marginalidad y de inseguridad ciudadana, cuestiones que vienen de la mano del tremendo crecimiento poblacional de los últimos años"

La calidad de vida de los lanzaroteños ha mejorado muchísimo, pero en estos instantes estamos en un punto de riesgo que hay que combatir
La calidad de vida de los lanzaroteños ha mejorado muchísimo, pero en estos instantes estamos en un punto de riesgo que hay que combatir

Si hay alguien que se ha llevado piropos estos días ese ha sido el responsable de la economía del Cabildo insular. Luis Celestino Arráez, que al principio no asumió con demasiado entusiasmo la responsabilidad de llevar algo tan ingrato como es una Consejería de Economía y Hacienda -no hay que olvidar que al comienzo de la legislatura se volcó de lleno en el Patronato de Turismo-, ha logrado en poco tiempo darle una imagen distinta a la política insular, y lo ha hecho coordinando un trabajo que ha marcado un antes y un después, el de las propuestas que se incluirán en el Plan de Dinamización Socioeconómica que por narices ha tenido que aprobar un sorprendido Gobierno de Canarias. Y decimos "sorprendido" porque no estaban acostumbrados a que en Lanzarote se trabajaran los asuntos como se han trabajado y a que los distintos partidos consiguieran enterrar sus notables diferencias para trabajar por el bien común de todos los lanzaroteños. Eso le ha supuesto además recibir el piropo de un viejo roquero de la política canaria como es José Carlos Mauricio. Y en realidad no ha hecho nada extraordinario, ha hecho lo que se tenía que haber hecho hace años, trabajar para cumplir con el mandato que le dieron los ciudadanos en las urnas. En esta entrevista explica con detalle qué se va a hacer en realidad.

A.A.

- José Carlos Mauricio habló maravillas de usted la semana pasada cuando vino a recoger las iniciativas presentadas al Plan de Dinamización Socioeconómica, y lo hizo tal vez por la sorpresa que le ha supuesto a él y a casi todo el mundo que por primera vez se pusieran todos los políticos de acuerdo para hacer algo.

- Imagino que lo que habrá percibido José Carlos Mauricio en la reunión del pasado viernes es que por fin en Lanzarote nos hemos puesto de acuerdo, por fin se ha hecho un buen trabajo. Tengo que felicitar a todos los ayuntamientos por haber hecho los deberes y por habernos hecho llegar sus propuestas de mejora, y tengo que felicitar a todos los consejeros y técnicos de las diferentes áreas. Sin embargo, tengo que felicitar especialmente, y en eso tenemos que ser bastante claros, al equipo de técnicos que han elaborado los dos planes, el Plan de Acción Social para paliar los efectos de la inmigración, y el Plan de Desarrollo Socioeconómico y Medioambiental de la isla de Lanzarote para los próximos años. Tengo que reconocer que hay pocos técnicos en el Cabildo, y deberíamos hacer un esfuerzo por mejorar la cualificación de la plantilla, hacer todo lo posible para que a medida que se vayan suprimiendo plazas o jubilando personas se reconvierta a la gente o se contrate técnicos. No obstante, insisto en que los técnicos que tenemos son muy buenos, y han hecho un excelente trabajo por el que debo felicitarles. Ha sido un trabajo importante que se ha realizado en muy poco tiempo. Nos hemos puesto las pilas y en menos de un mes se ha hecho un trabajo por parte de todo el mundo magnífico, logrando un documento que estoy convencido de que sorprendió muy gratamente al señor Mauricio.

- De hecho, estaba realmente sorprendido.

- Sí, porque habrá pensado que Lanzarote ha vuelto a caminar.

- A caminar con rigor, porque tradicionalmente nos hemos quejado, con razón, de que había una deuda histórica acumulada de impresión sin hacer lo que nos correspondía, que era presentar los proyectos en condiciones.

- Efectivamente, eso ha sido así.

- Hemos oído hablar mucho de toda esta historia, pero estoy seguro de que habrá muchos ciudadanos que todavía no entiendan el alcance de lo logrado. ¿Podría explicar de un modo sencillo en qué consisten esos planes?

- Básicamente hay que tener en cuenta que la situación actual de Lanzarote es delicada porque hemos crecido mucho desde el punto de vista demográfico. Del año 96 a 2004 hemos aumentado la población en más de 65.000 personas, es decir, un incremento de casi un 70 por ciento. Eso es un récord que tiene que tener una respuesta administrativa, porque la densidad de personas por kilómetro cuadrado llega ya a más de 200 personas. En las zonas en las que vive más gente, en Arrecife, Playa Honda, Costa Teguise y Puerto del Carmen, estamos hablando ya de una densidad que supera las 800 personas por kilómetro cuadrado. ¿Qué es lo que ha ocurrido? Que se han desbordado todas las previsiones y se ha producido un colapso en muchos de los servicios públicos, con otros muchos que no están colapsados pero sí saturados; sobre todo estamos hablando de educación, sanidad, servicios sociales... Lo más grave es que en Lanzarote tenemos ya un problema de desvertebración social, de marginalidad y de inseguridad ciudadana, cuestiones que vienen de la mano del tremendo crecimiento poblacional de los últimos años. Estamos hablando de que ha habido un incremento exagerado de la población, debido principalmente a la inmigración, que se ha producido también por el espectacular crecimiento económico. Por fortuna, el sector turístico ha crecido en los últimos años de una manera tremenda y ha atraído mucha mano de obra. Tenemos una situación bastante compleja con claros y oscuros. La calidad de vida de los lanzaroteños ha mejorado muchísimo, pero en estos instantes estamos en un punto de riesgo que hay que combatir y que se planteaba ya en la Estrategia de Lanzarote en la Biosfera, un gran trabajo que se hizo y que continuó con el Life II, que es otro proyecto financiado por la Unión Europea y el Cabildo. Por lo tanto, tenemos dos planes complementarios: uno es el Plan de Acción Social para paliar los efectos de la inmigración y el aumento de la población, y otro que es el Plan Socioeconómico y Medioambiental. Recalco lo de medioambiental, porque lo que tenemos claro en este grupo de gobierno y estoy seguro que en todas las formaciones políticas de Lanzarote es que cualquier tipo de desarrollo tiene que ser siempre sostenible y basado en el respeto del medio ambiente. En eso estamos todos de acuerdo. El Plan de Acción Social es un acuerdo y compromiso que adquirió el Gobierno de Canarias en diciembre de 2004 como consecuencia de una propuesta que hizo el Grupo Mixto, con María Isabel Déniz y Celso Betancor, que llegaron a un acuerdo con Coalición Canaria y consiguieron que se reflejara en los presupuestos.

- ¿En qué consistió ese acuerdo?

- En que para Fuerteventura y Lanzarote, debido a estas razones, el Gobierno destine unos fondos extraordinarios para intentar paliar el déficit en los servicios básicos como educación o sanidad. José Carlos Mauricio nos trasladó la propuesta en julio, así como un plan que sirviera para revitalizar la actividad económica de la isla de Lanzarote, que depende exclusivamente, con el peligro que eso conlleva, de un sector económico, que es el turismo. Necesitamos diversificar nuestra economía y mejorar en calidad el sector turístico. En base a eso, el Cabildo de Lanzarote y los ayuntamientos nos pusimos a trabajar para elaborar esos planes, que espero que se materialicen en breve. En el Consejo de Gobierno de esta semana se ha aprobado uno de ellos. El Plan de Acción Social para paliar los efectos de la inmigración es un plan que tiene un presupuesto aproximado de unos 135 millones de euros, que tiene sin cuantificar muchísimas acciones que estamos pendientes de centrar. Se trata de un plan que se va a desarrollar este año hasta el 2007, con el compromiso de José Carlos Mauricio de ampliarlo hasta el 2010, para que todas las acciones que no se van a poder desarrollar de manera urgente se haga a más largo plazo.

- ¿Cómo está configurado ese Plan de Acción Social?

- Se divide básicamente en seis ejes de actuación: el primero, infraestructura educativa, para la que tenemos unos 25 millones de euros destinados a realizar de forma urgente centros educativos como colegios o institutos en diferentes zonas de la Isla, sobre todo en las que más han crecido; estamos hablando de que el número de alumnos han aumentado más de un 40 por ciento, y que las aulas están a tope, con una ratio que sobrepasa lo que la administración aconseja. Aunque la situación está controlada, se necesita una gran inversión, de ahí que se adelante todo lo que tenía presupuestado la Consejería. Se van a crear varios centros educativos en Playa Honda, en Arrecife, en Costa Teguise, en Puerto del Carmen y en Playa Blanca, aunque se incluyen mejoras en el resto de municipios. El segundo eje es el plan de actuaciones que ayudarían al profesorado a integrar educativamente la gran multiculturalidad que tenemos en el plano cultural e idiomático; es decir, vamos a poner en marcha un programa de ayuda a los centros educativos para integrar a los inmigrantes, no sólo en horario de clase sino por las tardes. Esto engancha con el tercer eje, que es un programa de escuelas abiertas para poner a disposición de toda la población las instalaciones de todos los centros educativos. Tenemos unos centros educativos que en general cuentan con una buena infraestructura que se cierran los fines de semana. Con los 6 millones de euros disponibles por tanto se mejorarán las infraestructuras deportivas de todos estos centros educativos para ponerlas a disposición por las tardes y los fines de semana de los ciudadanos. Para eso hay que llegar a acuerdos con los ayuntamientos, contratar personal y permitir que la gente no esté tirada en las aceras, en las calles, sino que hagan deporte y actividades culturales. El cuarto eje es muy importante, porque en principio se va a financiar con una partida que se contempla en el plan conjunto entre el Estado y la Comunidad Autónoma que se aprobó en junio para la inmigración, valorado en más de 180 millones de euros, de los cuales una parte importante irá destinada a paliar los efectos desde el punto de vista social y laboral. A parte hay una partida importante que irá destinada al control de las fronteras y a la seguridad. Hacemos desde aquí una petición para dotar el servicio de emergencias de Lanzarote, que valoramos en 1,3 millones de euros para poder dotar el Parque de Bomberos y la Unidad de Emergencia. Este cuarto eje contará con más de 50 millones de euros. Lo más importante, y es donde tenemos más dudas, es conseguir que el Gobierno central nos permita con ese dinero desarrollar no sólo políticas de integración social y laboral sino que la desvertebración social y los enfrentamientos se disipen. Lo más importante es, y ahí entran los alcaldes, es que no se ponga en marcha ningún plan de actuación de tipo social, cultural o deportivo si no tenemos los medios adecuados, la infraestructura. Nos tienen que permitir por tanto que podamos invertir parte del dinero en obras de la zona residencial. Para que todo el mundo nos entienda, estamos hablando de mejorar las zonas de Arrecife que el Ayuntamiento no puede afrontar; se necesitan centros socioculturales y espacios abiertos, espacios de encuentro, parques... Hay una negociación pendiente. En un quinto apartado tenemos la infraestructura sanitaria; aquí se contemplan unos 45 millones de euros, para adelantar las obras que tenía previsto hacer el Gobierno en los años 2008 o 2009. Hemos planteado que el Gobierno de Canarias se haga cargo del Hospital Insular, que lo convierta en un centro sociosanitario para nuestros mayores.

- Básicamente que se cree un departamento de geriatría dependiente del Servicio Canario de Salud, ¿no?

- Efectivamente, porque nuestros mayores se lo tienen más que merecido y el Cabildo de Lanzarote no puede afrontar solo en exclusiva un gasto que está valorado en más de 8 millones de euros. La inversión que proponemos ronda los 12 o 15 millones de euros. Igual que lo hace el Gobierno en Gran Canaria y Tenerife, que lo haga aquí.

- No cabe duda de que eso liberaría al Cabildo de una carga tremenda.

- Pues sí, y es de justicia que se haga. Los gastos que tenemos en materia social ronda los 10 millones de euros. Es verdad que tenemos la mejor red de toxicología del Estado, y muchísimos servicios sociales que están muy por encima del resto, pero no hay derecho que lo paguemos todo nosotros, de ahí que pidamos una ayuda al Gobierno.

- ¿Cuál es el último eje que incluye este aparentemente magnífico plan?

- El sexto y último eje plantea una serie de actuaciones en materia de escuelas infantiles o guarderías, asunto en el que el Gobierno está dispuesto a invertir 6 millones de euros para invertir lo que hace falta invertir en Arrecife y en otros municipios. Básicamente este es el Plan que se tiene que desarrollar para paliar los efectos de la inmigración, lo que valoramos en 135 millones de euros de aquí al 2007 con el compromiso de ampliarlo al 2010. Mauricio se comprometió en el Cabildo a aprobarlo con 110 millones de euros en el Consejo de Gobierno. Estamos hablando de un primer documento, porque luego tenemos que conseguir que el Gobierno central acceda a lo que se pide, para lo que luego nos tendremos que volver a sentar con los ayuntamientos para priorizar la distribución de fondos. Hemos logrado algo muy importante, que todos los alcaldes se sienten con la presidenta del Cabildo para tirar a la vez en una misma dirección. Creo que es uno de los hechos más importantes de los que hemos logrado, y estoy seguro de que lo ha percibido el Gobierno de Canarias. Espero que se traduzca en los Presupuestos de la Comunidad Autónoma.

- ¿Cómo se va a desarrollar el Plan Socioeconómico y Medioambiental?

- El Plan Socioeconómico y Medioambiental es un plan complementario al anterior, aunque va destinado básicamente a intentar planificar de verdad el desarrollo turístico y territorial de Lanzarote. Lanzarote no puede seguir creciendo en plazas alojativas; tenemos que rehabilitar la planta alojativa obsoleta, la que los touroperadores dicen que no pagan más o que no llevan a sus turistas. Hay estudios que dicen que rehabilitar un establecimiento turístico genera más riqueza que hacer uno nuevo. También tenemos que aumentar la calidad de los estándares que tenemos en estos momentos. No se trata de intentar que vengan más turistas a Lanzarote, tenemos que lograr que los que vengan se gasten más. Para ello vamos a poner en marcha un plan de desarrollo turístico que va orientado a la calidad y a la contención del crecimiento. Tenemos que hacer un esfuerzo para mejorar la oferta complementaria de ocio destinada a que el turista se gaste más. Estamos hablando de unos 500 millones de euros, aunque nos hemos dado un plazo mayor; antes del 20 de noviembre tenemos que tenerlo todo terminado. Aquí no va a aportar dinero sólo el Gobierno de Canarias sino que lo va a hacer el Cabildo, los ayuntamientos y el dinero privado que está esperando a que le demos facilidades de la Reserva de Inversiones de Canarias, la RIC. Hay un segundo eje importante que se centra en la diversificación de la economía; tenemos que hacer un gran esfuerzo para no depender sólo del turismo. Aunque suene retórico, ahora tenemos un plan para hacerlo, y no va a quedar en el papel porque tiene que materializarse en los presupuestos y tiene que ejecutarse. Es verdad que el Gobierno de Canarias tiene con nosotros una deuda histórica impresionante, porque no ha puesto el dinero que nos correspondía en los presupuestos, pero es que además el poco dinero que se ponía no ha servido para nada porque no se han ejecutado las inversiones, sobre todo por problemas internos.

- Sí, y ahí tenemos mucha culpa todos en Lanzarote, especialmente ustedes, la clase política.

- Sí, tenemos que ser capaces de hacer una autocrítica y reconocerlo. Como decía el consejero de Economía, hay que conseguir ejecutarlo todo al menos en un 90 por ciento. Lanzarote tiene la intención de poner en marcha un plan de desarrollo sostenible desde el punto de vista social, económico y del territorio y del medio ambiente. Este plan también contempla una serie de actuaciones en materia de agua, residuos sólidos y transporte importante. Tenemos proyectos ya terminados, con una serie de actuaciones importantes para poner en marcha, y no se ha hecho absolutamente nada. Tenemos información muy valiosa que está guardada en los cajones, con unos técnicos que están frustrados porque no se les ha hecho nada de caso. Además de esa reactivación económica, hay un sector importante como es el conocimiento, que también debemos potenciarlo. Una parte del plan va dirigido a modernizar las instituciones públicas de la Isla y a hacer un esfuerzo desde el punto de vista de la hacienda; tenemos que aprender a buscar dinero, sobre todo para mejorar nuestra gestión. Si de algo carece el Cabildo es de capacidad de gestión, que es lo que estamos intentando cambiar. Tenemos que hacer un esfuerzo también desde el punto de vista cultural y educativo; no sólo estamos hablando de retomar proyectos como Las Maretas, sino de hacer un campus universitario y de desarrollar una buena formación a todos los niveles, desde la empresa a los trabajadores. Estamos ante un proyecto muy ambicioso.

LO MAS LEÍDO