Los hoteles de Arrecife sobreviven "a duras penas": "Nos mantenemos abiertos, pero a pérdidas"

La clientela de los alojamientos de la capital es mayoritariamente gente que viene uno días a Lanzarote por trabajo, pero aun así la ocupación no supera el 15%

Fachada de los hoteles Diamar, Miramar y Lancelot
Fachada de los hoteles Diamar, Miramar y Lancelot

Aunque su clientela la conforman sobre todo personas que vienen unos días a Lanzarote por trabajo, para los hoteles de Arrecife tampoco está siendo nada fácil sobrevivir a la pandemia de la Covid. Y es que, según aseguran, su ocupación ronda entre el 10 y 15 por ciento cuando, en otros años, superaba el 80. 

"Nos mantenemos abiertos, pero a pérdidas", coinciden en señalar desde los tres hoteles que se mantienen abiertos en la capital: Lancelot, Miramar y Diamar. 

El Hotel Miramar fue "de los primeros hoteles de la isla en abrir, si no el primero", tras el estado de alarma decretado en marzo del año pasado. "Abrimos en junio y fuimos sobrellevando el tema hasta finales de agosto, primeros de septiembre, cuando los casos aumentaron en la isla, que ya se notó muchísimo. Y luego, pues mal, aguantando hasta que la isla estuvo en el nivel 4 de alerta, que fue el desastre total y absoluto", señala su directora, Mercedes Medina. 

Según explica, decidieron abrir en junio porque estaban recibiendo llamadas de "equipos de trabajo" que "no tenían donde hospedarse". De hecho, su directora apunta que si aguantan es "un poco porque la clientela en su mayoría es fija". Sin embargo, afirma que su número de clientes ha disminuido y que su ocupación no supera el 15%. 

Mercedes Medina, directora del Hotel Miramar
Mercedes Medina, directora del Hotel Miramar

Por ello, aunque los nueve trabajadores de la plantilla ya "se incorporaron" a su puesto, algunos "siguen en ERTE parcial"."Si los representantes comerciales vienen a visitar tiendas y no hay tiendas ni comercios, todo es una caída. Tampoco están viniendo, porque muchos están trabajando online o son muchas menos tiendas las que tienen que visitar y algunos ya vienen por la mañana y se van por la tarde-noche", señala Mercedes Medina. 

De cara a la Semana Santa, apunta que para los hoteles de Arrecife "no es el fuerte" habitualmente "precisamente por eso, porque no viene el cliente habitual, que es el que viene a trabajar". No obstante, señala que, tras las restricciones que se han impuesto, también han tenido "alguna cancelación"

"La verdad que hay días que te levantas con optimismo, pero otros... Ya son muchos días y está costando mucho", añade Mercedes Medina, que cree que los hoteles que se mantienen abiertos están "como Don Quijote ante los molinos". "Porque estamos ante algo incierto, que nadie puede predecir lo que va a suceder"

De hecho, reconoce que en algunas ocasiones se han planteado cerrar. "Eso siempre está rondado y es normal que los propietarios se planteen el cierre, claro que sí. Es que también es duro para ellos, que son los que tienen que aportar. Yo creo que el cierre está en mente de todos, aunque luego está la otra parte, la de pensar a ver si remonta. Y también que aquí se hizo una inversión para prepararse para recibir a los clientes con todas las medidas de seguridad", señala la directora del Hotel Miramar, con la esperanza de que la situación sanitaria y económica mejore. "Pero si no llegan las ayudas, todos estamos abocados al cierre", concluye. 

 

Hotel Lancelot: "Se trata de conseguir perder lo menos posible"

"Estamos manteniendonos más bien y costando, obviamente, porque no llegas. Estás casi, casi, pero no llegas a cubrir los gastos", señala por su parte Carlos Cruz, director del Hotel Lancelot, establecimiento que reabrió sus puertas en julio, tras haber aprovechado el estado de alarma para reformar las instalacions.

"Hasta septiembre estuvimos mas o menos con una ocupación del 20 ó 30 por ciento, que no es buena, pero regular. Pero ya en enero, con el nivel 4, bajamos mucho más, a casi un 15%, y es con lo que estamos trabajando actualmente", expone Cruz, que ve "muy complicado" que mejore la situación. "Hasta que no aumente el número de vacunados y caminemos hacia la inmunidad comunitaria, va a ser difícil", añade, mostrando además su "descontento" con el ritmo de vacunación. 

Según detalla, los cientes que reciben son personas que vienen a la isla "una o dos noches, de lunes a jueves, a trabajar" y" los fines de semana algún equipo deportivo, pero poco más". "De turismo, cero", apunta el director del Hotel Lancelot. 

Carlos Cruz, director del Hotel Lancelot
Carlos Cruz, director del Hotel Lancelot

Así, en este caso también hay todavía trabajadores en ERTE. "Hemos ido adaptando según la ocupación", indica Carlos Cruz. En concreto, explica que de una plantilla de 32 empleados,  se abrió en julio con 17, manteniéndose así hasta enero. Sin embargo, a finales de ese mes, amplió el ERTE y se quedó "con nueve personas para mantener esa media del 20% de habitaciones". 

"Para evitar cerrar, hay que mantenerlo con lo mínimo", añade el director de este establecimiento, que cree que "es preferible" mantenerlo abierto que estar "cerrando y abriendo". "Porque es un coste tremendo, preparar las máquinas, arrancar, poner en marcha, y los hoteles cerrados son también un hándicap. Entonces, más o menos se trata de conseguir o intentar conseguir perder los menores posible, que si cerrado pierdes, abierto pierdas pero un poco", concluye. 


Hotel Diamar: "Se va subsistiendo, pero poco más"

Por su parte, el Hotel Diamar no reabrió sus puertas hasta el pasado 11 de enero. "Más que valentía, casi kamikazes", señala su director, ya que entonces comenzaron a aumentar los contagios en la isla. "De estar en el nivel 1, en apenas dos semanas pasamos a 2, a 3 y a 4 y eso frenó las reservas", apunta Rafael Gómez. 

Ahora, afirma que sobreviven "muy a duras penas, a pérdidas y con un sobreesfuerzo sobrehumano" y una ocupación de entre el 12 y 14 por ciento. "Con eso se va substiendo pero poco más. A corto y medio plazo pinta mal", apunta Gómez, que no cree que al menos hasta septiembre u octubre la cosa pueda mejorar.

El director del Hotel Diamar, Rafael Gómez, a las puertas del establecimiento
El director del Hotel Diamar, Rafael Gómez, a las puertas del establecimiento

Y es que, señala que precisamente este jueves mantuvo una reunión "con responsables de agencias" y que "las perspectivas de aquí a julio son muy bajas". El director del Hotel Diamar explica que otros años "la ocupación media de marzo era de un 84%" y que "la ocupación media de Arrecife estaba en torno al 87 ó 88 por ciento anualmente", unas cifras muy alejadas de las que se vienen registrando desde el inicio de la pandemia. 

Además, aunque en su caso cuenta con una terraza en la que ahora ofrece menús diarios de comida canaria con el objetivo de atraer a personas que no se alojan en el hotel, señala que el servicio de restauración está "externalizado" y que "ayuda un poquito, pero no demasiado", ya que además solo cuentan con cuatro mesas en la terraza. "Al final lo importante son las habitaciones", indica. 

Este establecimiento cuenta con una plantilla de 15 empleados, a los que se suman seis de la empresa de restauración, y la mitad siguen en ERTE. 

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