El Círculo de Empresarios de Lanzarote reclama medidas para proteger al sector primario y la artesanía

Considera que es la única manera de mantener un turismo de calidad en el archipiélago

José Valle, presidente del Círculo de Empresarios de Lanzarote
José Valle, presidente del Círculo de Empresarios de Lanzarote

El Círculo de Empresarios de Lanzarote ha mostrado su preocupación por el trato y la poca protección del campo y la artesanía de la isla. Así, aunque se congratula de la "paulatina recuperación económica de la Isla", advierte de la importancia de preservar y proteger el sector primario, así como la artesanía y el arte en general para atraer turismo de calidad.

En este sentido, desde el Círculo demandan un plan de dinamización para estos sectores que ayude tanto al campo lanzaroteño como a los artesanos de la isla de los volcanes. Su presidente, José Vallé, mantiene que las soluciones al problema pasan por “dinamizar nuestra economía y revalorizar Lanzarote de cara a la búsqueda de un turismo más exclusivo”, lo que supone que sea “más respetuoso con nuestro entorno, lo cual exige ser auténticos con nuestra Isla”.

Desde la Asociación abogan por ofrecer experiencias inolvidables enraizadas en las características más auténticas de la cultura y la sociedad lanzaroteña, “experiencias que no se puedan encontrar fuera de nuestra Isla”, aclaran. Enfatizan en paisajes únicos, “como el de nuestras higueras, el arenado con papas o piñas de la Geria”, así como la importancia de la labor de los artesanos de la isla, o “la esencia del arte bohemio de los pintores y escultores de nuestra tierra”. 

 

“Lanzarote tiene cualidades de sobra para imponer su sello e impronta propios”

El presidente del Círculo de Empresarios de Lanzarote mantiene que hay que proteger al sector primario, así como las tradiciones y nuestra cultura, ya que considera que es la mejor manera de progresar como sociedad y de mejorar como destino. “Lanzarote tiene cualidades de sobra para imponer su sello e impronta propios”, asegura.

“Apostemos por ensalzar la riqueza de los productos agrícolas, fomentemos el valor de nuestro paisaje y nuestras costumbres, como ya hizo el gran César Manrique. La Casa-Museo del Campesino es una muestra de ello y, sin embargo, cada vez que se abandona una finca o un artesano se ve obligado a cerrar su taller, Lanzarote pierde un valor incalculable como sociedad y como destino”, asevera.

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