Opinión

Salvar Adislan

¿Qué significa Adislan? Considero que es la máxima expresión de una isla que se ocupa y preocupa de las personas. Una asociación sin ánimo de lucro creada por familias preocupadas por la asistencia y el bienestar de sus hijos e hijas, diseñando para ello un modelo de cuidados ejemplar, moderno, vanguardia en Canarias y en el resto del Estado. Adislan es, en definitiva, el espejo donde mirarse para construir una isla-hogar.

No sólo como enfermero sino como ciudadano de Lanzarote, siento una enorme tristeza por el futuro inmediato de Adislan si el modelo asistencial del grupo de gobierno del Cabildo Insular de Lanzarote (PSOE y Podemos) se materializa. Mi postura sobre el cuidado de las personas es inamovible: las administraciones y responsables públicos deben proteger y desarrollar la justicia social y el estado de bienestar. Con el cuidado de las personas no se puede hacer negocio económico ni experimentos en las políticas públicas.

Adislan, como muchas asociaciones de similar actividad en el resto de las islas, ha desarrollado su actividad con total transparencia mediante convenios sociales con el Cabildo Insular de Lanzarote, y bajo el mandato de diferentes consejeros y consejeras de derechos sociales independientemente del color político.

Pues bien, como la mayoría de la ciudadanía conoce, y en contra de las familias y usuarios, la presidenta del Cabildo y la consejera responsable del área social, han iniciado una “cruzada” a toda velocidad con el fin de licitar los servicios que presta esta asociación sin tener en cuenta el gran daño que supondrá de manera irreversible en la calidad asistencial de los usuarios. Con esta actitud por parte del PSOE, en connivencia de Podemos como actual socio de gobierno, Lanzarote se encamina a un modelo público-privado estilo Madrid, con una actitud por parte de María Dolores Corujo de desprecio hacia las organizaciones que han construido el estado de bienestar en nuestra isla. Una auténtica deriva “ayusista” de la máxima responsable insular.

Hasta en dos ocasiones he visitado las instalaciones de Adislan como Secretario Insular de Bienestar de Nueva Canarias, comprobando en primera persona la gran profesionalidad de sus trabajadores, como son auxiliares, terapeutas, cuidadores, enfermeras, voluntarios, etc. Todos ellos poseen una cualidad común que los diferencia: su vocación y el cariño con el que cuidan a las personas, incluso, llegando a crear un vínculo directo y emocional que ahora mismo se encuentran en riesgo de continuidad.

Todos tenemos claro que es legítimo que una empresa privada se presente a un concurso de licitación convocado por un organismo público con el fin de conseguir rentabilidad o hacer negocio con los servicios. Pero la gran diferencia la tenemos cuando ese concurso de licitación no tiene como fin, por ejemplo, asfaltar carreteras, recoger los residuos o podar los jardines, sino el cuidado de las personas, el blindaje de su bienestar, su desarrollo y autonomía, su integración en la sociedad, y su futuro. Ahí entra en juego las ideas políticas, lo que defiendes y te define como proyecto. Si el PSOE y Podemos en Lanzarote están a favor del modelo madrileño, estarán enterrando sus ideales políticos genuinos, una forma concreta de entender y hacer política. No es una cuestión meramente económica o de procedimiento, es la ética y la moralidad pública de los socialistas lo que está en juego. El ser un PSOE que defiende la justicia social, la distribución de la riqueza y el valor de lo público; a un PSOE ultraliberal que antepone lo normativo y económico a las personas.

Juro que he intentado ponerme en la situación de esos padres, madres o familiares, y la verdad es que es aterrador sentir por un momento esa angustia que pueden estar sufriendo al ser conscientes de que la calidad de los cuidados que reciben actualmente sus hijos pende de una decisión política.

Por otro lado, me gustaría reflejar la falta de respeto para con Adislan por parte de la máxima responsable de la primera institución insular. La Junta Directiva ha solicitado en reiteradas ocasiones una reunión con la presidenta, obteniendo la callada por respuesta o la no asistencia. Los que venían a recuperar la dignidad del Cabildo Insular son los mismos que son incapaces de sentarse con su propio pueblo. Porque no nos engañemos, Adislan es parte de Lanzarote. Lanzarote y Adislan son indisociables.

Familiares, trabajadores, usuarios, en definitiva, ADISLAN en su conjunto, saben del gran apoyo que tienen por parte de la mayoría de la sociedad lanzaroteña, la cuál respondió a su favor en la última manifestación convocada que recorrió las principales calles de Arrecife. Por más que intenten desprestigiar a la Asociación con declaraciones infundadas y engañosas, Adislan y sus gestores, a diferencia de algunos responsables públicos, poseen una acredita experiencia profesional. La mediocridad de algunos no enterrará un emblema social, no lo permitiremos.  

El pasado día 13 de enero del presente año 2022 el Gobierno de Canarias publicaba en el BOC el DECRETO 144/2021, de 29 de diciembre, por el que se aprobaba el Reglamento del concierto social en el ámbito de los servicios sociales de la Comunidad Autónoma de Canarias. Un reglamento aprobado por unanimidad por todas las fuerzas políticas en el Parlamento de Canarias. Esto supone una herramienta prioritaria a valorar por parte de los servicios jurídicos e interventores del Cabildo Insular, con la que poder evitar la última opción posible, la licitación y, con ello, la privatización de los servicios que presta Adislan.

Para terminar, quiero hacer un llamamiento a toda la sociedad lanzaroteña. Seamos conscientes que mañana cualquiera de nosotros podemos necesitar estos servicios. Reclamo el apoyo unánime para este colectivo con el fin de parar su licitación, pero sobre todo, a los responsables políticos que ahora mismo gobiernan Lanzarote. Recapaciten, están a tiempo, no arriesguen el cuidado de estas personas. Entre todos y todas salvemos Adislan.

Yoné Caraballo, Secretario Insular de Bienestar en Nueva Canarias-Lanzarote. Enfermero de Urgencias en el Hospital Dr. Molina Orosa.