Opinión

El mensaje de Domitila Padrón

Doña Domitila Padrón Bermúdez, a sus 97 años afirma que su secreto para llegar a la longevidad  es “trabajar y trabajar” en las tareas del campo. Nació en el Hoyo del  Agua en Tías,  su padre se traslada a Mácher en el año 1933 cuando ella tenía 10 años,   detrás de la antigua ermita de San Pedro en El Mesón, su nueva escuela le queda cerca y reanuda con dificultades su escolaridad con la maestra  doña Dominga. Haciendo uso de su prodigiosa memoria, en más de una ocasión, en “las tertulias de los domingos después de misa” en el Teleclub, me ha repetido con sumo gusto, los cánticos de entrada y salida del colegio.

Desde pequeña trabajó en todas las labores del campo, manejando toda clase de aperos de labranza, además, sacaba tiempo para coser, bordar y  realizar otras tareas de la casa. Su adolescencia y juventud coincide con los duros tiempos de la Guerra civil, años de largas sequias, vivió  de cerca el hambre y sufrió también la emigración con sus padres y hermanos,  primero con destino a Las Palmas y posteriormente  Uruguay.

Domitila, en su merecido reconocimiento en el “Día Internacional de la Mujer Rural”, amparándose en el apartado de agradecimientos, camino del siglo de vida,  a sus noventa y siete años, subió al atril, orientó el micro, desplegó su papelito  y con toda la carga de sabiduría, lucidez mental, firmeza de voz y pulso, toma la palabra para dar  una lección de sencillez, humildad y de educación, virtudes de escasa presencia en la sociedad  actual,  para hablarnos sutilmente de temas tan candentes como la xenofobia, el abandono del campo,  del paisaje, de la política, (“ha visto desfilar dictaduras, repúblicas, democracias, reyes…” , de la falta de unidad en estos tiempos de pandemia, de advertirnos que es la hora del sosiego, de los  científicos… de los  sanitarios, de la buena educación…También nos dijo que: “reza para que esto pase pronto” y evidentemente agradeció el reconocimiento al “Ayuntamiento por brindarme este homenaje, a la familia y a sus vecinos”.

¡Felicidades y larga vida Domitila!

Juan Cruz Sepúlveda