Opinión

Medianeros

Todos los agentes de Coalición Canaria  (el "Régimen", en lo sucesivo), se han echado al ruedo contra Pedro Sánchez por no haber recibido  --aunque fuera 20 minutitos--  a Clavijo durante su breve estancia en Lanzarote.

Sin detenerse en tiquis-miquis argumentales, han saltado de criticar una actitud que califican de no institucional, sino partidista,  a emplear palabras gruesas contra el Gobierno-PSOE acusándole de deslealtad con los partidos constitucionalistas y de estar sometido a los separatistas de todos los colores.

Esto de pintar, con el rodaje que ya tiene  la democracia del 78, al PSOE como rehén de los secesionistas tiene su gracia.

Pero más gracia tiene que los columnistas del Régimen entronicen como constitucionalistas, aquí y ahora, a quienes están deslegitimando desde el minuto cero a un presidente investido  a través de una  moción de censura constructiva, que es el pilar del parlamentarismo contemporáneo,  y utilizando hasta la Mesa del Congreso para boicotear las  iniciativas gubernamentales. O tratando de utilizar el Senado para bloquear el marco presupuestario del  Gobierno, a partir de una Ley Orgánica que es contraria a la letra y el espíritu de la Constitución. Espero que esta experiencia le sirva en el futuro al PSOE: cuando le das un arma legal a los conservadores made in spain  la utilizarán sin complejos, tarde o temprano, para preservar sus intereses partidistas.

Tiene también su aquéllo  escuchar a los voceros del Régimen cacareando las proclamas de Clavijo sobre la insignificancia de los 85 diputados del PSOE, para vaticinar  a continuación la inevitabilidad de elecciones anticipadas/previo achicharramiento del PSOE,   sin parar en mientes que el PSOE  obtuvo  al 22.63 % de los votos  al Congreso en las últimas elecciones generales frente al 18.30 %   de Coalición Canaria en las autonómicas de 2015. Pero ¿qué importa una raya más al tigre de la propaganda oficialista? También en esto Coalición Canaria se les parece  (a los del PP, claro): un gobierno vale solamente si es el de ellos, aunque sea el resultado de una normativa electoral tramposa.

No voy a ser yo quien defienda la actitud de Pedro Sánchez. Pero sí quien supone  que Pedro Sánchez debe haber tomado nota del libro de estilo  de Coalición Canaria que Clavijo ha aplicado hasta la caricatura. Le hizo venir a Canarias a bendecir un pacto con el PSOE, para el que los socialistas canarios se bastaban y sobraban; pero  ¿cómo iba Clavijo   --el gran medianero  que nos impone como Ley los intereses de promotores y constructores o convierte  la defensa de la sanidad privada en prioridad gubernamental?y, así, un largo suma y sigue--   a reconocer validez a un pacto con "medianeros", que es como considera despectivamente a los dirigentes canarios de cualquier partido de ámbito estatal?.

Por aquel entonces, ni siquiera  tuvo tiempo Sánchez de volver a la Península y ya estaba Clavijo rompiendo el Pacto en todos aquellos asuntos que para Coalición Canaria son asuntos de comer.  ¿Quieren que recordemos los ataques de Carlos Alonso  a Ornella Chacón o del propio Clavijo a Morera? Porque  ¡se trataba de adjudicar carreteras o de los conciertos con las empresas sanitarias, stupid!

Y sí seré quien atestigüe cómo los sucesivos presidentes  y consejeros del Gobierno de Coalición Canaria y  sus presidentes de cabildos han realizado toda clase de visitas pastorales, para inaugurar obras o hacer promesas electoralistas,  por islas o municipios sin convocar a los presidentes y alcaldes por  pertenecer a otros partidos. Los alcaldes socialistas de Tenerife podrían  contárnoslo hasta el infinito. O Casimiro: pero eso era en otros tiempos?

Otros podrían quejarse de la displicencia de Sánchez; pero ellos ¿de qué se quejan?

Hablando de todo un poco, vendría bien que Clavijo nos explicara su rápida  evolución desde el Estado Libre Asociado (y si eso es la "Independencia", "perfecto, qué miedo hay") hasta su acendrada lealtad  constitucional. Aunque sólo fuera para que algún día, si las encuestan lo ordenaran u ordenasen,  nos tenga que volver a explicar el retorno al punto de partida.

Y a todas estas, el PSOE  apoyando en La Laguna a Coalición Canaria.

Por Santiago Pérez