Opinión

Lamentable imagen en Arrecife

Lo sucedido este viernes en el pleno ordinario del mes de noviembre en Arrecife no tiene ni nombre. Una vez más nuestros políticos nos han recordado lo bajo que se puede caer en una confrontación dialéctica. ...


Lo sucedido este viernes en el pleno ordinario del mes de noviembre en Arrecife no tiene ni nombre. Una vez más nuestros políticos nos han recordado lo bajo que se puede caer en una confrontación dialéctica. ...

Lo sucedido este viernes en el pleno ordinario del mes de noviembre en Arrecife no tiene ni nombre. Una vez más nuestros políticos nos han recordado lo bajo que se puede caer en una confrontación dialéctica.

Independientemente de que la sesión tuviera o no tuviera enjundia en lo que respecta a los asuntos presentados por el grupo de gobierno que capitanea María Isabel Déniz, existe algo que se llama la dialéctica y que sirve para que la gente, sin insular y sin faltar a nadie, exponga libremente lo que opina.

La oposición municipal -Partido Popular (PP), Alternativa Ciudadana (AC-25M) y Partido Nacionalista de Lanzarote (PNL)- está en su derecho de asistir o no asistir a los plenos, de enfadarse incluso y marcharse cuando la sesión no ha hecho más que comenzar. Ahora bien, ni ellos ni los representantes del Gobierno tienen derecho a hurtar a la población de la posibilidad de asistir a un debate más o menos sereno y más o menos acalorado en el que se expongan las razones que los unos y los otros tienen para la crítica y para la defensa.

Especialmente ofensivo para alguno de los asistentes y para los medios de comunicación fue el intercambio de "piropos" entre Celso Betancor y Pedro de Armas, que se acusaron mutuamente de tránsfugas. Resulta simpático que en una isla como Lanzarote los políticos hablen de transfuguismo, porque, hoy por hoy, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Va siendo hora ya de que la política de Lanzarote cambie. No sabemos exactamente qué hace falta para que algo así suceda. Tal vez se requiere simplemente del paso del tiempo, del cambio generacional, o simplemente que los políticos que están ahora se den cuenta de que la política es otra cosa muy distinta a lo que se ha practicado en los últimos años.

Arrecife es la capital de la Isla, y su Ayuntamiento debería ser el que diera ejemplo a los demás. Este viernes no lo ha hecho. Los protagonistas de la trifulca deberían reflexionar y pensar en el daño que están haciendo a los ciudadanos a los que representan.