Opinión

Carta abierta del presidente del Cabildo de Lanzarote a D. Juan Fernando López Aguilar

Por Pedro San Ginés Estimado Sr. López Aguilar: He considerado oportuno trasmitirle mi sorpresa y preocupación por las declaraciones que formuló, durante su reciente y última visita a Lanzarote, sobre el conflicto de las ...

Por Pedro San Ginés
Estimado Sr. López Aguilar: He considerado oportuno trasmitirle mi sorpresa y preocupación por las declaraciones que formuló, durante su reciente y última visita a Lanzarote, sobre el conflicto de las ...

 

Estimado Sr. López Aguilar:

 

He considerado oportuno trasmitirle mi sorpresa y preocupación por las declaraciones que formuló, durante su reciente y última visita a Lanzarote, sobre el conflicto de las explotaciones petrolíferas en Canarias.

 

Como bien sabe, las administraciones canarias trabajan intensamente para evitar todo aquello que representa, por las formas y por el fondo, el proyecto industrial que tanto Repsol como el gobierno del PP nos quieren imponer por la fuerza. Le recuerdo que no se trata de un proyecto cualquiera, sino de uno muy determinado que amenaza gravemente nuestro medio oceánico y nuestro principal pilar económico, pero también la legitimidad de una democracia que es intolerablemente vapuleada por la autocracia absoluta que el gobierno del PP impone desde Madrid.

 

Canarias arriesga mucho, demasiado, con los riesgos de una actividad altamente contaminante y susceptible de experimentar serios accidentes, como puede usted comprobar por los derrames e incendios de los últimos meses.

 

Los vertidos y las explosiones que, desde enero de 2013 y hasta la fecha de hoy, han trascendido en los medios de comunicación -porque deducimos también que hay derrames que no trascienden- representan la mejor prueba de que ni la tecnología más avanzada, ni las empresas más modernas pueden garantizan en ningún lugar del mundo que sus perforaciones no contaminarán el medio ambiente, en especial cuando se trata de aguas muy profundas, tratando de alcanzar yacimientos aún más profundos sobre lechos con denotada actividad sísmica, y muy cerca de una costa poblada por seres humanos.

 

Hay muchas personas que afirman que no se puede garantizar seguridad absoluta ni en esto ni en nada, y es verdad, pero también es cierto que cuando se arriesga tanto, con tantas miles o cientos de miles de familias detrás, debemos ser muy cautos y no dejarnos llevar por conceptos generalistas para asumir como normal el riesgo de las operaciones de una industria propiedad de multinacionales extranjeras. Para nosotros, sólo la duda sobre la seguridad en las operaciones es más que suficiente como para rechazar el enorme riesgo que entraña para nuestra población y para nuestro futuro.

 

¿No constituye suficiente referencia el daño provocado en los últimos tres años por esta industria en distintos puntos del planeta? Dos plataformas accidentadas en Alaska, un vertido en la costa peruana, tres plataformas incendiadas en el Golfo de México, dos derramando en el Mar del Norte, y una empresa, Repsol, que mientras aquí se gasta una fortuna para publicitar que todo está bajo control y que no debemos preocuparnos, ha registrado cerca de 7.000 derrames en sólo cuatro años, dos sanciones impuestas por Consejo de Ministros en un solo año, y otra reciente de 500.000 euros por otro vertido hace solo ocho meses en Tarragona, entre otros.

 

Señor López Aguilar, deseo recordarle que fue precisamente, y con muy buen criterio, el impulso y la decisión del Partido Socialista de Lanzarote y del Cabildo Insular de Lanzarote el que en el año 2004 logró que el Tribunal Supremo suspendiera la primera autorización otorgada en Consejo de Ministros por el Gobierno de Aznar en diciembre de 2001. Un magnífico ejemplo de valentía que hoy brilla totalmente por su ausencia si atendemos a su implicación personal y política como representante de los ciudadanos que le votaron en Canarias y que rechazan la amenaza del petróleo.

 

Le recuerdo también los encuentros celebrados el pasado año en Bruselas y en Las Palmas de Gran Canaria con técnicos del Cabildo de Lanzarote y con el Gobierno de Canarias, en los que se acordó su respaldo a dos iniciativas de la máxima relevancia en la lucha contra las prospecciones: la denominada Declaración Escrita, por un lado, y la denuncia ciudadana en la Comisión de Peticiones, en segundo lugar. Ambas iniciativas, ocho meses más tarde, han quedado abandonadas y ni siquiera hemos recibido respuesta a los numerosos correos que desde enero de 2013 se han remitido desde el Cabildo de Lanzarote y desde la Oficina del Gobierno de Canarias en Bruselas a su despacho en esa ciudad.

 

Por otro lado, no deja de sorprender también el apoyo que otorgó usted a la nueva Directiva europea que regulará a partir de ahora la extracción de petróleo en alta mar para los estados de la Unión Europea, aprobada con su voto junto a los del Partido Popular Europeo, el pasado 21 de mayo.

 

En contra de los criterios políticos promovidos en defensa de Canarias por los Verdes Europeos, por la Izquierda Plural Europea, e incluso por algunos socialistas que se desmarcaron de la línea más favorable a la industria petrolera, usted eligió apoyar el criterio de la derecha consciente de que esta nueva reglamentación no impediría las explotaciones en Canarias, pero lo más curioso es que usted, tras votar junto a la derecha europea en este asunto, remitió ese mismo día un comunicado de prensa en Canarias -el único desde que se aprueban las operaciones hace más de un año-, mostrando su protesta contra las explotaciones petrolíferas en el archipiélago. En realidad no deberíamos sorprendernos por este tipo de comportamientos políticos, pero ahora, ante el empuje mediático y desproporcionado que Repsol y el gobierno de España realizan para imponer su verdad y sus ambiciones, es preocupante que un político como usted, en la práctica, se alinee de su lado.

 

No dude usted, señor López Aguilar, que se encuentra en un lugar antagónico al que debería estar en este grave conflicto institucional y democrático. Desde Canarias clamamos al resto del mundo por un apoyo para frenar esta amenaza que no nos dejaría dormir si las plataformas comenzaran a visualizarse en el horizonte de Lanzarote y Fuerteventura, frente a nuestras costas más importantes, y por un futuro más racional y coherente.

 

Por último, señor López Aguilar, le agradecería que en el futuro respetara el posicionamiento que en este asunto ha acordado el Partido Socialista Canario, y procure esforzarse desde su posición política en representar la defensa del interés público canario por encima del interés privado de una industria multinacional.

 

Atentamente,

 

Lanzarote, 30 de julio de 2013

 

EL PRESIDENTE

 

Pedro M. San Ginés Gutiérrez