Opinión

15-M: "Ingeniería social"

Por Luis Rego El 22-M (22 de Mayo de 2011, plena primavera), se convoca a los españoles a las cruciales elecciones regionales a las comunidades autónomas, consejos insulares y ayuntamientos, y después a las elecciones generales. El contexto es el ...

Por Luis Rego
El 22-M (22 de Mayo de 2011, plena primavera), se convoca a los españoles a las cruciales elecciones regionales a las comunidades autónomas, consejos insulares y ayuntamientos, y después a las elecciones generales. El contexto es el ...

El 22-M (22 de Mayo de 2011, plena primavera), se convoca a los españoles a las cruciales elecciones regionales a las comunidades autónomas, consejos insulares y ayuntamientos, y después a las elecciones generales. El contexto es el de un país en crisis económica y escandalizado por los casos de corrupción política-urbanística (protagonizados principalmente por el partido de la derecha, el PP).

Todo ello se produce durante un momento de unas cifras altísimas de paro, bajo un gobierno socialista dirigido por un inepto económico (según sus propias palabras), Rodríguez Zapatero (ZP), quien llegó al poder por el "No a la guerra" y los oscuros atentados del 11-M, pero principalmente por la política bélica de su antecesor y oponente político Aznar, derechista del PP.

Clave es sin embargo el desconocimiento de la población en cuanto al origen de la crisis financiera/económica, que no es otro que la carestía petrolífera (3ª crisis petrolera mundial) debida a las criminales e injustas guerras de invasión promovidas por la derecha de Occidente (trío de las Azores) en Oriente Medio (Afganistán e Irak), guerras iniciadas bajo el gobierno derechista anterior (Aznar). La gente no suele saber que las dos grandes crisis económicas mundiales fueron ya dos crisis petroleras, la del 73 y la del 79, ambas por conflictos bélicos y políticos en Oriente Medio (Israel e Irán, respectivamente).

Los movimientos preelectorales de protestas del "No a la guerra", 8 años antes al 2011, fueron ya obviamente "orientados" (!) por los atentados del 11-M, achacados absurdamente a ETA en un primer momento por el PP en los medios, lo que determinó, junto con el rechazo popular a la invasión de Irak en 2003, la victoria en las urnas de la izquierda centrista de ZP (PSOE).

La "gente de bien", indignada por la obvia mentira acerca de la autoría etarra, viola la jornada de reflexión electoral saliendo masivamente a la calle, movilizados por mensajes SMS, con el texto común "pásalo". Es el primer antecedente de uso generalizado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la mediatización de unas elecciones.

El PSOE consigue la victoria electoral, bien que sin mayoría absoluta.

8 años después, con las redes sociales (facebook, twitter...) de Internet ya establecidas, y con los precedentes mencionados, pero también con unas previsiones de clara victoria de la derecha en los sondeos, se prefigura lo que parece una reedición del "hacking" ("pirateo") de los comicios por un anormal y mediático acontecimiento preelectoral: de nuevo unas protestas inauditas en la calle.

Esta vez no se produce ningún atentado en la semana previa al voto, pero sí un acontecimiento novedoso: una nueva protesta de masas, aparentemente "apolítica" (!), convocada a través de dos plataformas (?) de internet, de redes sociales (15-M y Democracia Real Ya), y espoleada por un octogenario judío francés, Hessel, mediante un panfleto agitador llamado "¡Indignáos!", de curioso tono imperativo. El equivalente de esta figura paternal-geriátrica, es el filósofo Sampedro.

A nadie se le escapa que se trata de un movimiento de estética juvenil, fomentador del abstencionismo, el cual es sabido que en España "es de derechas", lo cual quiere decir que típicamente sólo los votantes de izquierdas a menudo se abstienen, por una excusa u otra, de ejercer el sufragio, bien mediante el voto nulo, el voto en blanco o el voto a partidos minoritarios, beneficiando por omisión y por pura estupidez e ignorancia a la derecha, cuyos votantes son fieles y constantes.

Dicho movimiento carece en principio de ideología (!), más allá de populistas eslóganes, simplistas y preocupantes, como "todos son iguales" y "no les votes", en referencia a los políticos... ¡en general!

El difuso mensaje de "cambio"(!), bajo un gobierno de centroizquierda, en un sistema bipartidista (propiciado por la ley electoral, que castiga mediante el sistema d´Hondt a la tercera fuerza, Izquierda Unida, obviamente lleva a prefigurar una victoria derechista). Sólo faltó el incendio del Reichstag en lo que parece a todas luces un ejercicio de demagogia bien planificado.

Rastreando los orígenes de los dos hiperorganizados grupos de redes sociales 15-M y DRY, ya desde un principio investigadores individuales en Internet señalaron el origen en grupos ultraderechistas de los mismos. DRY, era dirigido por Enrique Dans, profesor en una universidad privada del Opus Dei (derecha ultracatólica). 15-M era dirigido por Ricardo Galli, también experto en redes sociales, trabajador de la UIB (Universidad de las Islas Baleares). A ambos no sólo les une un parecido facial considerable, sino un origen judío, claro e indudable ya en Galli. No tengamos tabúes en decirlo.

Estos dos "expertos", aprovechan demagógicamente el malestar de los usuarios juveniles de internet por la Ley Sinde antipiratería para activar la maquinaria propagandística, en un verdadero experimento sin precedentes, más allá de Goebbels. Les podéis ver la cara y el intento de demagógico discurso prefabricado de fachada pseudoprogre (no engañan a nadie) y populista aquí: http://www.youtube.com/watch?v=jPMdx9nqlc8

El resultado es de todos conocidos: la (des)movilización de la izquierda joven desemboca irónicamente en una victoria sin precedentes a escala regional de la derecha, seguida a los pocos meses por otra victoria igualmente sin precedentes por mayoría absoluta de la derecha esta vez a nivel estatal.

Las circunstancias internacionales (crisis petrolera causada por las guerras neocolonialistas de la derecha), y la desinformación acerca de las mismas, perjudican al partido gobernante en ése momento, el PSOE, puesto que en ningún medio se comunica esta realidad en cuanto al origen del problema. Curiosamente, en los medios de masas, se enarbola un incongruente y oscuro entramado financiero (crisis de las hipotecas basura, o crisis de las subprime, o crisis "ninja") para explicar la crisis, una cortina de humo.

Esta cortina de humo se apoya en sendos documentales "A crude awakening (Peak Oil)" y "An inside job". Pura propaganda al estilo de "An inconvenient truth", en la que se mencionan factores secundarios, pero no EL factor primordial de inestabilidad política (bélica) en Oriente Medio.

Así el movimiento 15-M ha sido un ensayo de algo que se está transplantando a otros países: la demagogia propagandística del siglo 21, la propaganda 2.0, la utilización de los medios de masas tradicionales, esta vez además con los móviles e Internet, para manipular a las masas y evitar la democracia.

La cuestión de fondo es que el voto debería haber castigado a la derecha, pues ella causó la crisis económica mundial. Irónicamente se consiguió lo contrario, aunque esto ya estaba predeterminado por la obvia incapacidad del PSOE para hacer suyo el discurso analítico acerca de las causas de la crisis y su previsible desarrollo.

15+7=22

15-M + 7 días=22-M

Al día después de las elecciones las acampadas desaparecieron, y un año después, no las hemos vuelto a ver. Bienvenidos al siglo 21.