Canarias

De León, abierta a cobrar por entrar en espacios protegidos canarios como pasa en Lanzarote

La consejera de Turismo del Gobierno asegura que la "ecotasa no resolvería el problema que tenemos en Canarias", pero está dispuesta a debatir su implantación

EFE

La consejera de Turismo Jéssica de León durante una intervención parlamentaria. Vuelos.

La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, es partidaria de cobrar por el acceso a espacios protegidos, como se hace en Lanzarote, y también de abrir un debate sobre la implantación de una ecotasa, aunque duda de su eficacia.

En una entrevista con EFE, la consejera asegura estar de acuerdo en cobrar por visitar los espacios naturales protegidos, incluidos los residentes canarios, aunque recuerda que esto es competencia de los cabildos.
Pone como ejemplo a Lanzarote, que este año tiene previsto recaudar por este concepto unos 40 millones de euros que "redundan en la gestión y protección del medio".

En cuanto al debate sobre la implantación de una ecotasa en Canarias, distingue entre una "tasa por prestación de servicio", como sería cobrar por el acceso a espacios protegidos, y una tasa fija, que sería lo que se conoce como ecotasa, y ahí tiene sus dudas.

Máxime al tener en cuenta "el exceso de recaudación y los problemas de gestión de los recursos" que hay en Canarias.

Opina que implantar una ecotasa "no resolvería el problema que tenemos en Canarias en materia de vivienda, de transporte... pero estoy convencida de que la patronal y las principales organizaciones turísticas están dispuestas a dar ese debate y también abrirlo el Gobierno", afirma.

De León dice hacerse cargo de que "el cabreo" de los canarios "es generalizado, y con razón", al ver que los precios de los alquileres y que la cesta de la compra "se disparan", o que "te van a cortar el agua por la sequía", pero critica que "algunos colectivos lo achacan todo y apuntan con el dedo a un sector", el turístico.

Asegura compartir y sentirse "muy identificada" con "muchas cosas" que están en el trasfondo de las manifestaciones convocadas el 20 de abril para reclamar un nuevo modelo turístico, como por ejemplo la protección del entorno.

Y admite que la industria del turismo "es mejorable, tiene retos y está dispuesta a asumirlo", pero advierte de que "no podemos atacar a los turistas que vienen pasar sus vacaciones y son ajenos a esta realidad. Con eso solo beneficiamos a competidores directos (...) Cuidado con esas imágenes, que no benefician a nadie, y menos a la clase trabajadora".

La consejera de Turismo pide a los colectivos ecologistas que se sienten a debatir y lamenta que no hayan respondido a sus ofrecimientos, que son previos, asegura, a la convocatoria de las manifestaciones del 20 de abril, las cuales respeta "profundamente", y afirma compartir "parte de sus mensajes".

Entiende que algunas propuestas, como la prohibición o restricción de la compra de viviendas por parte de extranjeros, "son irrealizables", teniendo en cuenta que en la UE "hay dos libertades sagradas, la de tránsito y la de establecimiento y de empresa".

En otras cuestiones, sin embargo, "estamos dispuestos a hablar, los empresarios turísticos los primeros".

Jéssica de León sostiene que "el cambio" de modelo turístico en Canarias "ya ha empezado" al embarcarse el ejecutivo regional en un "ambicioso proceso de reforma del bloque normativo", con el decreto de medidas urgentes en materia de vivienda y la futura ley de la vivienda vacacional.

Y aquí subraya un dato a su juicio revelador: mientras que el número de camas hoteleras y extrahoteleras "ha decrecido un 12%" desde 2016, "por la puerta de atrás se han habilitado 220.000 plazas de viviendas vacacionales. Si se pone en números, eso son 500 hoteles de 400 plazas".

"Se nos ha ido un poco la capacidad de las manos. Esa presión sobre la vivienda genera un cabreo generalizado que comparto", de ahí la futura ley que ordenará esta actividad. "Estamos dando debates valientes", reivindica la consejera. 

Y añade: las manifestaciones del 20 de abril "hablan bastante de hacia dónde tenemos que ir en Canarias. Por mucho coste político que pueda tener, soy consciente de ello, es una decisión que había que tomar"