EL DIRECTOR DE SALUD PÚBLICA AFIRMA NO HAY RELACIÓN ENTRE LOS DOS CASOS

Sanidad confirma dos casos de tuberculosis en dos centros educativos de Lanzarote pero advierte que "se dan todos los años"

Irene Núñez · 27 de noviembre de 2016

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través del área de Salud Pública, ha confirmado dos casos de tuberculosis en dos centros educativos de Lanzarote, pero advierte de “que no se debe crear alarma social", porque se dan casos “todos los años”, aunque "cada vez en menor medida".

El director general de salud pública en Canarias, Ricardo Redondas, ha explicado a La Voz que los dos casos se detectaron "en la primera quincena de noviembre" y que el protocolo fue activado "de forma inmediata". Sin embargo, no ha querido confirmar en qué centros educativos se han detectado estos casos -que afirma que no están relacionados entre sí-, por el “respeto a la intimidad de los afectados”.

Lo que sí ha subrayado es que tanto los profesores, como los padres y el resto de los trabajadores de los centros ya fueron informados. “Lo que no quiero es que se genere alarma social y que otro padre se pregunte si será él el afectado, porque si no se le ha informado ya, no se encuentra en ese círculo de posibles contagiados”, aclara. Al respecto, precisa además que ya se han realizado las pruebas de tuberculina a las personas que estuvieron en contacto con los dos pacientes detectados.

 

“El resultado positivo no significa que esté enfermo”


En el test de tuberculina, la “inmensa mayoría están dando negativo”, ha señalado. En cuanto a los que han dado positivo, afirma que “son casos contados” y precisa que eso no supone que hayan contraído la enfermedad. "Significa que han tenido en algún momento contacto con la tuberculosis, pero no necesariamente que estén enfermos”, matiza.

En esos casos que han dado positivo, “se abre un protocolo de seguimiento”, que se diferencia según se trate de “un niño o un adulto”. En el caso de los más pequeños, señala que “se les da tratamiento de forma preventiva, a diferencia de los adultos. Incluso, aunque las baciloscopias (que son los análisis que se hacen de los esputos), den negativo, se les pone tratamiento y se les continúa haciendo estudios seriados, porque se es mucho más prudente”.

 

Foco de la enfermedad


Además de tratar a los pacientes y realizar análisis a las personas de su entorno, el trabajo de Salud Pública se centra también ahora en intentar localizar el foco de la enfermedad. "Se analiza tanto a quienes pueden haberse contagiado como a quien ha contagiado la enfermedad”, señala Ricardo Redondas, que advierte que en ocasiones, todos los resultados son negativos, y se archiva como un “caso aislado”.

En lo que se refiere a estos dos centros educativos afectados, que continúan funcionando con normalidad, insiste en que los dos casos “no tienen relación entre sí”. Según la información que había recibido La Voz a través de varios padres, ambos casos se han dado en centros educativos del mismo municipio, aunque en localidades distintas, pero el director de Salud Pública ha insistido en no confirmar el nombre y la ubicación de los centros por respetar la intimidad de los pacientes. Lo que sí ha confirmado es que los dos son naturales de la isla. 

 

Cada año menos casos de tuberculosis en Canarias y Lanzarote


Según los datos ofrecidos por el director de Salud Pública, “en el año 2000 en Lanzarote hubo 37 casos de tuberculosis en Lanzarote y en el año 2015 sólo 13 casos”, por lo que subraya que ha habido una disminución progresiva.

“La población en Lanzarote es de unas 140.000 personas y el que haya cambios puede ir atribuido también a la variable de crecimiento, por lo que sí que ha podido haber alguna subida como ocurrió en el año 2006, que hubo 58, pero no es considerado como un pico, sino como una variabilidad, ya que la tendencia ha sido progresivamente negativa”, apunta.

En este sentido, también ha avanzado que debido a estas cifras tan bajas, “Canarias es la primera comunidad que acaba de impulsar el Plan de Erradicación de Tuberculosis”. “Estamos en una situación tan buena que podemos permitirnos hacerlo, así que hemos propuesto la primera meta de erradicación para 2030 y la segunda para 2050, ya que no se puede eliminar de forma inmediata”, puntualiza.

En cuanto a la vacuna contra la tuberculosis, el director de Salud Pública considera que no es relevante si los pacientes estaban vacunados o no. "Esta vacuna no aparece en casi ningún calendario vacunal infantil debido a su poca efectividad” , afirma, precisando que en el de Canarias no aparece.

“El motivo es que la vacuna de tuberculosis previene sobre todo complicaciones graves de tuberculosis en los recién nacidos, como por ejemplo, la meningitis tuberculosa. Sin embargo, no tiene un impacto importante sobre el desarrollo de otras formas de tuberculosis en edades más avanzadas, es decir, no es lo buena que nos gustaría y por eso no se pone”.

Por esta razón, ha añadido, “las comunidades que tenían mucha meningitis tuberculosa, la tenían en su calendario infantil pero a medida en que han reducido esta enfermedad, la han quitado del calendario porque no es una vacuna que confiera una inmunidad potente y duradera como para combatir la tuberculosis”.

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