21/Oct/2017

'¡MIEDO!' Y 'EVOCACIÓN FETASIANA' SE HAN LLEVADO EL SEGUNDO Y TERCER PREMIO

La VII edición de Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote ya tiene ganadores

Sergio Capitán Herraiz, con una propuesta literaria inspirada en Rafael Arozarena, se ha alzado como vencedor

La VII edición de Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote ya tiene ganadores

El Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote, al que se presentaron 248 propuestas literarias, ya tiene ganadores. Sergio Capitan Herraiz se ha alzado con el primer premio en la edición de este año, que tenía a Rafael Arozarena como protagonista, en quien precisamente se inspiró el vencedor, que podrá disfrutar de un fin de semana para dos personas en régimen de media pensión en el Hotel Vik San Antonio de Puerto del Carmen. 

El jurado del concurso ha decidido otorgar el segundo premio, consistente en una cena para dos personas en el Restaurante Domus Pompei, al microrrelato '¡Miedo!', de Reyes María Concepción Betancort. El tercer premio se lo ha llevado Joaquín García Sánchez, con su microrrelato 'Evocación Fetasiana' que se ha ganado un masaje en Masajes 9S en Puerto del Carmen.

Además de los ganadores, el jurado ha seleccionado a siete finalistas, que son: 'María', de Roque Mejías Barroso; 'Sin Título', de María José Blasco Picó; 'Ella', de Laura de la Cruz Martín; 'Pájaros asustados', de Antonio Aguilar Martí; 'Temporal', de Lucía Fernández Sandoval; 'Presagio', de Merceder García Esteo; y 'A Rafael', de Ana Rivero Bayona. 

La propuesta en esta nueva edición, que ha sido la que mayor participación ha tenido, era construir un relato que supusiera una continuación a las palabras finales de la novela "Mararía", que dicen así: "En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros...”. Como en anteriores ediciones,  la radio tenía que formar parte de la historia y la extensión máxima de los relatos tenía que ser de 100 palabras incluyendo el título. Los participantes tuvieron desde el 31 de julio al 4 de agosto para presentar sus propuestas literarias al concurso. 

 

Relatos ganadores 


Primer Premio: 'Sin Título', de Sergio Capitán Herraiz

“En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros… Y con esto, ponemos punto y final a la lectura de Mararía, novela de Rafael Arozarena…". 

La anciana apagó de un golpe el transistor. A la luz de una vela, contempló por última vez sus fotos de juventud y se abrió paso hacia la puerta, apartando las montañas de basura. Se asomó a la calle, con cuidado de no ser vista. Respiró tranquila. Duerme Femés. Y en el silencio, sólo los ladridos de los perros.

 

Segundo Premio: '¡Miedo!', de Reyes María Concepción Betancort

"Gotitas de sudor perfilaban la frente de ella. Labios gordezuelos torcidos en rictus de terror, respiración agitada, cabello revuelto.

Su miedo aumentaba. No podía mover manos...ni piernas: estaba atada a una silla.

Protegido por la oscuridad del rincón, el hombre cruzaba los brazos en actitud dominante: ella estaba a su merced.

Cogió la jaula con los tres pájaros negros acercándola a la delicada cara de ella.

Ojos agrandados. Grito desgarrador en su garganta,...

Los pájaros liberados picotearon con saña la carne femenina..."

-¡Aaahhh...!- grité apagando la radio acurrucada en el sillón.

Cerré las ventanas...nunca se sabe.

 

Tercer Premio: 'Evocación Fetasiana', de Joaquín García Sánchez

En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros... 

Y “A la sombra de los cuervos”, “Mararía” asciende el acantilado para verte partir en “El barco de los sueños”, llamado “Fetasian Sky”, y cuya estela de espuma crea los “Poliedros del mar”. Despídete haciendo sonar ese “Silbato de tinta amarilla”, y siéntete al fin tan libre como “El dueño del arco iris”, que entre “Fantasmas y tulipanes” compone el último “Romancero canario” para sus amadas islas. Y en el “Desfile otoñal de los obispos licenciosos”, cuando “Los ciegos de la media luna” beben “Cerveza de grano rojo” escuchando tu voz eterna en la radio, todos te evocaremos.

 

Relatos finalistas


'María', de Roque Mejías Barroso

Pájaros negros como la alargada sombra que acababa de sumarse al vuelo mientras un desgarrador alarido congelaba la sangre de todos, enmudeciendo a los perros y aterrando los ojos del niño que miraba al cielo, siguiendo la figura de la bruja que por siempre sobrevolaría Femés, acechando a sus gentes para arrastrarlas consigo.

Durante años, el niño evitó mirar por encima del horizonte, aún cuando su cielo solía lucir despejado, plomizo, desnudo de sombras; mas aquel día que en la radio sonaba "Duerme Femés...", cayó preso de la pasión de otra María...y pudo elevar sus ojos enamorados al cielo!

 

'Sin Título', de María José Basco Picó

Y brillantes, pero no parecían de mal augurio sino que los percibió como una señal de vida. Apagó la radio y cogió el bolso. Echó una última mirada al piso que había sido su cárcel, atrás dejaba la soledad de vivir con el terror, adiós a los golpes, a las mentiras; a sorber los mocos y las lágrimas en silencio, para no hacer ruido ni con su dolor, no fuera que todavía se mereciera otra paliza. Bajó las escaleras corriendo porque la esperanza no borra el miedo y al pasar junto a la papelera tiró las llaves sin mirar atrás.

 

'Ella, de Laura de la Cruz Martín

En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros que sobrevolaban el cuerpo ensangrentado.

La habían vaciado por dentro, para que no tuviera descendencia, las mujeres del pueblo. Su fealdad fue el motivo cuando entraron en su casa, rompiendo todo, quemando hasta la vieja radio, herencia de su abuela, desgarrando así su cuerpo y alma.

Pero sobrevivió. Renació más fuerte que nunca, yerma, pero inquebrantable. Era como la lava del volcán, imparable y abrasadora ante la venganza. Su nombre era Lanzarote.  

 

'Pájaros asustados', de Antonio Aguilar Martí

En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros cuyos graznidos se colaban por el micrófono del reportero que cubría la noticia del derrame. Su directriz es clara: “Habla sobre ello, pero no menciones el alcance ni las consecuencias”. El hombre observa los pájaros que sobrevuelan la nube, que vacilan y caen fulminados; compara su obligación contra sus instrucciones, traga saliva y se decide. “Dadme paso”, pide.

 

'Temporal', de Lucía Fernández Sandoval

…sin ruta definida por la que viajar seguros, ni guía charlatana a la que poder escuchar –la radio–; chocan inconscientes los unos contra los otros en infinitas vías imaginarías, viejo viento del oeste, a veces huracanado, que deja insensibles destrozos del pasado, y que solo ellos saben ver; unos pájaros dolidos cuya herida de juventud no ha quedado sanada todavía, quedándose aún, enredados en la confusión de antaño insulsa de valor.

Nacía, así, la rabia.

No hubo comprensión ni compasión para ninguno de ellos.

La inteligencia de negro se tiñó. Un nudo hizo su aparición.

Deshilvanándolo con aceptación.

 

'Presagio', de Merceder García Esteo

En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros que mordían el horizonte. La zozobra había invadido el tranquilo ambiente de antaño. Ese atardecer de junio una muchedumbre se agolpaba en la calle. El cadáver del locutor de radio se hallaba tendido en la acera. Todos se miraban de soslayo pensando quién sería el siguiente. Entonces, el hijo del técnico la señaló con su dedo acusador. El pueblo, sin conciencia, se fue dirigiendo hacia ella con odio irreversible. Era tan solo una niña.

 

'A Rafael', de Ana Rivero Bayona

En el cielo, unos pájaros volaban asustados y graznaban furiosos; unos pájaros grandes que se enredaban entre los cuernos del sol; unos pájaros negros como el azabache. Ellos son

fruto de tu imaginación y tus horas. Ellos terminaron tu creación, pero siguen batiendo sus alas. Viven en cualquier parte. Pluma mágica que con su vaivén envolviste historias, recuerdos y magia.

Tu recuerdo embellece Canarias. ¡Qué mejor homenaje, Rafael, que seguir inmortalizado en las más lindas palabras!

Mientras conducía, escuchaba a la locutora de radio esta sentida cercanía.

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