Los canarios en la picota y los inmigrantes sin problemas
25 de octubre de 2006

Por Antonio Leal Aguilar*

En nuestra intención de llevar a cabo una concentración en Tenerife no esperábamos que se pudiera obstaculizar nuestro trabajo, confiábamos en que todo discurriera perfectamente, pero no fue así, alguien o algunos por su ineptitud impidieron que se realizara la concentración prevista. Teniendo que anularla visto que nada se había hecho, hablamos de la concentración del pasado día 22 de octubre en la plaza de Los Patos en Santa Cruz de Tenerife.

Consideramos que cuando por cualquier tipo de concepto, no se quiere realizar un acto, lo correcto serio y responsable es comunicarlo a los organizadores, se entregue el material (pancartas, octavillas) para que sean otros los que lleven a cabo el acto pues el silencio y el pasotismo conlleva la no realización de lo programado, la pérdida de tiempo y de mucho dinero en material publicitario, viajes y comida (3.000 euros) más de medio millón de pesetas “tirados a la basura” por una irresponsabilidad más que manifiesta, pero éste hecho ya está enterrado y no merece ni una línea más. Es por lo que entramos directamente en el contenido de nuestro artículo:

Titeroygakat no se presta a seguir la más que consabida artimaña y juego manipulador de acusarnos de “odio al negrito” por la argumentación utilizada por políticos, ong’s, ciertos medios de información y compañía desviando de forma intencionada la problemática de la inmigración hacia las pateras, para tocar la vena sensible de la población y poner a los ciudadanos en contra de aquellos que luchamos por la “Ley de Residencia” por el control y regulación de la inmigración, pero independientemente de lo dicho estos buitres con nombre y apellidos quieren sacar aún más dinero a costa de aquellos que llegan por nuestras costas. Es nuestro deseo comunicarles una vez más que Titeroygakat no tiene nada en contra de los “negritos, cobrizos, amarillos o blancos” a nuestro Organismo Social no le importa el color, procedencia, nacionalidad del inmigrante ni miramos ubicaciones continentales, ni la situación geográfica de estas islas. Sólo queremos que se ponga freno a ésta desmedida avalancha que a diario entra por puertos, aeropuertos y costas sin ningún tipo de control.

Ésta claro y a nadie se le esconde, que la Ley de fronteras en España y Kanaryas es papel mojado, ya que entran todos los que quieran y por donde le dan la gana, motivo por el cual ya no se le puede pedir a nuestro Pueblo, que seamos condescendientes cuando nuestro futuro puede estar en peligro.

La lucha que mantenemos es lógica y racional, nos protegemos; como cualquier animal que cuando intuye el peligro defiende su territorio hasta la muerte. A pesar de lo que algunos digan, nuestras manifestaciones y actos no es una incitación al odio y a la violencia en contra del inmigrante, simplemente es un instinto natural de autoprotección de los que vivimos en ésta tierra, conocemos sobradamente la problemática de estas poblaciones y somos completamente partidarios de que se les ayude, pero en su propio territorio, no trasladando el caos y las miserias a otras superficies geográficas del planeta. Pues no es lógico y necesario que todos terminemos igual.

En Kanaryas no cabe ni un alma más, y a nuestras instituciones no les sobra el dinero, pues no tienen presupuesto para solventar las necesidades de su propio pueblo, tanto es así que 500.000 kanaryos viven por debajo del umbral de la pobreza con sueldos de 240 euros mensuales y muchos de ellos viven entre basuras, ruinas y ratas, mientras que los inmigrantes son atendidos en centros de acogida con sueldo para en el fin de semana para sus diversiones particulares, esto que decimos se puede demostrar las pruebas palpables se pueden encontrar en todas nuestras islas. A sabiendas de todo lo que sucede, no entendemos la postura de nuestros políticos, periodistas y de una pequeña parte de nuestra población que nos acusa de xenofobia y racismo, cuando lo único que pretendemos es defender nuestro futuro, pero viendo lo visto “los kanaryos tendrán que coger la maleta y emigrar, para dejar más espacio en nuestra tierra al inmigrante”. De no poner freno a ésta avalancha en pocos años no abra ni un solo kanaryo en nuestras islas pues la población foránea superará con creces la nativa, un ejemplo evidente es la situación actual que se vive en la isla de Fuerteventura, donde la población extranjera triplica a los nativos. Exponer que la solución inmigratoria no está en seguir repartiendo dinero entre los mandamases de eso países caciquiles y emisores de la inmigración pues de ésta forma creemos que jamás llegará a las personas necesitadas, tampoco se puede seguir admitiendo a los inmigrantes en Kanaryas pues la estamos superpoblando y destruyendo su futuro, mucho menos se puede seguir regularizando pues la entrega de papeles lo único que conlleva es al efecto llamada.

Por lo tanto la solución a ésta nueva forma de colonización consentida es fácil, todo pasa de forma exclusiva por la aprobación más que necesaria de la “Ley de Residencia” normativa que no es excluyente, aunque algunos desde la ignorancia piensen lo contrario, pues no cierra puertas, simplemente sirve para controlar, regular y ordenar el crecimiento según la necesidad del territorio y de la propia población, mas claro imposible.

*Antonio Leal Aguilar

Presidente de Titerroygakat

 
Opinar Enviar por email Imprimir Compartir:

3 comentarios en este artículo

  • Comentario por Observador
    25 de octubre de 2006
    1

    LA INMIGRACIÓN Y EL ESTADO ESPAÑOL

    Mucho se habla y escribe en España sobre el "problema" de la inmigración.
    Tal vez sea bueno desvirtuar algunos esquemas.
    Dos de los principales motores de la economía española son el turismo y la construcción. Y la inmensa mayoría de sus trabajadores son inmigrantes. Si por arte de magia volvieran a sus países de origen, sólo los que han llegado en los últimos 10 años, España colapsaría y entraría en un verdadero caos político y social.
    Esto lo tiene muy claro la clase dirigente (económica y/o política).
    Por eso tanto el gobierno anterior de Aznar como el actual de Zapatero toleran a los inmigrantes ilegales. Es cierto que cada tanto expulsan a alguien, pero la proporción es ínfima y parece que es sólo para "la foto".
    Si cualquiera de ambos gobiernos hubiera tenido la voluntad política de perseguir a esos inmigrantes, en Lanzarote habrían llenado varias "guaguas" en un par de horas.
    Aznar favorecía más directamente a las empresas, pues éstas no pagaban la Seguridad Social de los trabajadores "ilegales". En cambio Zapatero, con su última regularización, trató de mejorar la recaudación; más que resolver definitivamente el problema de residencia permanente a esas personas.
    Se dice que los inmigrantes provocan el caos en el sistema de salud. Lo que no se dice con tanto énfasis, es que el estado percibe mucho más de lo que devuelve.
    Un empresario nos daba unas cifras que podrán mejorarse en más o en menos pero marcan un perfil. Las empresas de la construcción aportan a la seguridad social unos 420 € mensuales, por cada trabajador, contando el aporte obrero y el patronal.
    Si consideramos los aportes como anualidades de capitalización, un inmigrante (y un español también, claro), genera a lo largo de 35 años de trabajo (adjudicamos una edad promedio de 30 años) alrededor de 600.000 € y si vive 15 años más, cuando se jubila recibirá unos 180.000 € (suponemos un cobro de 1000 € mensuales). La diferencia y los intereses sobre los saldos en la jubilación van para el estado. ¿Qué tal?
    Dos responsables de sanidad, de lugares tan distintos como Tenerife y Madrid, coincidieron casi en un 100%, en sendos reportajes radiofónicos de dos emisoras distintas. Dijeron que los inmigrantes son jóvenes, en su mayoría sanos; donde las enfermedades que padecen, son en gran medida debido a las condiciones de trabajo, por ejemplo problemas osteoarticulares. Casi no consumen a la salud pública. Van cuando se hacen un corte o una fractura.
    Tampoco los inmigrantes suponen un factor especial de riesgo, de posibles contagios. Pues los pocos que vienen con alguna enfermedad contagiosa, no pueden transmitirla aquí, porque faltan los vectores para ello. Es decir no existen en España los insectos específicos para dicho transporte y tampoco se dan las paupérrimas condiciones de salubridad como en las favelas de Brasil, las villasmiserias de Argentina o los asentamientos de Uruguay, donde es más probable transmitir enfermedades como la hepatitis.
    En este plano, algunos partidos interesados en distraer a la opinión pública de los verdaderos desmanes que ellos mismos están provocando en la economía canaria, "alertan" sobre el aumento de la inmigración y las" enfermedades" que ésta traería.
    Sin embargo anotamos dos circunstancias que vale la pena tener presente:
    1) España es un país netamente turístico. En un año es atravesada por millones de turistas y si bien es cierto se presume que en su mayoría son sanos, también es cierto que en esa cantidad debe haber de todo. Los españoles no se contagian porque tienen una buena cobertura de salud y están en general, con buenas defensas ante los posibles contagios.
    2) Se comenta muy poco, el "turismo sexual" que muchos españolitos realizan durante los "puentes" hacia Tailandia o Malasia. Nada se dice de esos vuelos charter donde seguro, aparecen enormes posibilidades de contagio a sus esposas, amigas, o prostitutas en España.

    En otro orden. Titulares de hace pocos días:

    “La economía española creció en la última década gracias a la aportación de los inmigrantes.”
    Un informe de la Caixa asegura que la inmigración ha impulsado el crecimiento económico un 2,6% anual desde 1995.
    Raquel Vázquez, del servicio de estudios de Caixa Cataluña: "Los inmigrantes han supuesto más del 50% del crecimiento del empleo"
    Además de los aportes a la seguridad social, los inmigrantes contribuyen a desarrollar el comercio y la industria y por ende a mantener fuentes de trabajo o incluso a crearlo.
    El inmigrante devuelve a la sociedad casi todo lo que gana. Es muy poco lo que algunos pueden enviar a sus países de origen. Consumen alimentos, se visten, utilizan servicios, compran electrodomésticos, gastan en transporte o compran combustible, pagan alquileres o hipotecas, compran coches, etc, etc. A su vez todos estos gastos ya tienen un impuesto al valor agregado.
    Pensamos que los españoles y los canarios en especial deberíamos exigir a nuestro gobierno central que devuelva en inversiones a la salud y a la educación, bastante más de lo asignado, para que no se produzcan algunas deficiencias por el aumento de la población.
    De alguna forma tanto los canarios como los inmigrantes, pagamos el desarrollo de la España actual. Lo lógico y deseado sería que ambos grupos enfiláramos nuestras quejas hacia el mismo objetivo, o sea al gobierno central y también al autonómico.

  • Comentario anónimo
    14 de diciembre de 2006
    2

    Es triste emigrar, a un pais con costumbres, cutura, raza y religión diferentes. Dejar tu terruño querido, en muchas ocasiones por no enfrentarte o porque te lo impiden, con el poder corrupto establecido. Todos los paises, tiene recursos para sustentar a su población, si estos no fueran manejados desde fuera y en beneficio de solo unos pocos. Pero cosa bien distinta, es quererse instalar en islas con espacio reducido, economia muy debil y dependiente, y con un gardo de marginación, desempleo y pobrera extrema. Estareis conmigo, a igual trabajo igual salario, y tambien si existe un demandante español para un puesto de trabajo, resulta absurdo, incongruente y tenebroso contratar a uno de otro lugar. Tienes razón, debemos unir fuerzas para lograr acabar con la explotación que sufrimos, pero si estriste que te exploten fuera de tu pais, más lo es que lo hagan dentro. Adonde vamos los canarios a buscar empleo.

  • Comentario anónimo
    10 de junio de 2007
    3

    Ya que le gusta tanto escribir ¿por qué no aprende a hacerlo?.

Sigue La Voz en: