Hay amigos con los que uno puede discutir hasta quedarse afónico sobre política, fútbol o religión. Sin embargo, pese a las opiniones encontradas o gracias a ellas, los vínculos que nos unen a esas personas son más fuertes que las diferencias. Y eso es lo que le debería quedar a toda la isla de Lanzarote de José Saramago.
Como casi todo el mundo, especialmente los que destacan como él lo hizo, tenía defensores a ultranza y también detractores. Y es normal que muchos no compartieran su ideología política, su defensa del comunismo o incluso su visión de la religión católica. Pero lo que nadie debería discutir es que era un genio de las letras, que consiguió la más alta distinción que puede recibir un escritor. Y tampoco se puede dudar de su compromiso con las causas que consideraba justas, ni de su amor a esta isla.
En ocasiones fue crítico, sí. Crítico con los que no entienden que una persona llegada de otra zona de España o de otro país pueda amar esta tierra tanto como cualquier lanzaroteño. Crítico con aquellos que bajo el discurso de la patria, ocultan la ley del dinero. Con los que no han tenido reparo en llenarse los bolsillos a costa de la corrupción o el cemento, sin preocuparles lo más mínimo el futuro de la isla. ¿Ellos quieren más a Lanzarote que Saramago?
El cariño compartido por algo o por alguien también termina uniendo. Y el amor de Saramago a Lanzarote, le unió a muchos vecinos que de verdad quieren a esta isla. Pero al mismo tiempo, le alejó de aquellos que sólo se quieren a sí mismos, y a los que les molestan los que vienen a quitar vendas de los ojos o a hacer ensayos sobre la ceguera. Los que pretenden anclar a la isla en otros tiempos, y seguir con las garbanzadas y las banderitas para mantener el poder. Y eso, choca de plano con la cultura.
Puede que no se compartan todas sus ideas, pero desde luego no cabe duda de que Saramago invitaba a pensar, a remover conciencias, a sacudir lo que estaba establecido. Y para eso, a veces hace falta gritar. Porque ni la historia se escribe con susurros, ni los cambios de la sociedad se consiguen con mensajes suaves a media voz. Él mismo lo dejó dicho: “Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos”.
Y Saramago aulló. Aulló contra Estados Unidos, contra el capitalismo, contra las desigualdades de un mundo que esperaba cambiar. Y también aulló a veces en Lanzarote, contra la clase gobernante. Contra ésa que decidió no asomar siquiera la cabeza por el velatorio. Desde todo el mundo estaban mirando a esa capilla ardiente que se instaló en Tías, pero en la isla, hubo ausencias de partidos políticos y representantes públicos tan obvias, que no es necesario ni ponerles nombre.
Saramago no estaba en su tierra, pero aún así, para muchos de aquí tampoco era profeta. Quizá es porque en gran medida, sí era su tierra. Fue el sitio donde eligió vivir y morir. Y sólo por eso, cualquier representante público debería agradecer a Saramago su elección de Lanzarote.
Y es que incluso más allá de su figura cultural o ideológica, también fue una personalidad que acaparaba miradas y admiración, y su presencia convertía a la isla en todo un escaparate. Por eso, sería de necios no ponderar, al menos, el hecho de que un Nobel de Literatura que pasará a la historia, eligiera esta isla, dejando esos nombres unidos para siempre.
Saramago no era un hombre optimista, porque afirmaba que la realidad no daba motivos para ello, y porque consideraba que sólo desde el pesimismo se podía aspirar a cambiar el mundo, y lo dejó claro con frases como ésta: “Me gustaría escribir un libro feliz; yo tengo todos los elementos para ser un hombre feliz; pero sencillamente no puedo. Sin embargo hay una cosa que sí me hace feliz, y es decir lo que pienso”. Y ése es el consuelo de los que le quisieron, y la desgracia de los que hubieran preferido que se callara.
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Somos muchas las personas que compartimos de principio a fin este escrito. Me cuento entre ellas. Un abrazo en una querencia y admiración compartida.
Aulló contra el capitalismo y las injusticias del mundo, y no quiso aullar contra el colonialismo de esta tierra, fuente de corrupcion, aculturaciòn y expolio. No entenderé ese silencio tan sospechoso de una persona como el. No respetó e insultó a muchos lanzaroteños a pesar de vivir aquí. Decepción
Adeu compai, en Lanzarote no pudiste hacer todo lo que quisiste. Pensabas que aqui vivian conejos.
Pero te sorprendio la valia de sus gentes.
Descansa
No hace falta que defienda a D. José, El nos trasciende a todos, sin embargo, si decirles a los comentaristas 2 y 3 que, o tienen una ignorancia supina sobre lo que hablan, o es que el rencor les delata, o las dos cosas. porque que se descalifican así puntalillos!!. El hablará a varias generaciones de lanzaroteños, (ciudadanos del mundo) siempre desde la inmortalidad y seguira siendo admirado. Otros ni siquiera seran recordados por sus familias e hijos y eso a los orgullosos, soberbios e ignorantes les duele.
n4 Que a usted se le dé la posibilidad de escribir más que a los demás, indica que la manipulación por muchas letras e insultos que lleven siempre estan vacias de argumentos. Ciudadanos del mundo somos TODOS incluso los que discrepamos. Y ya dirá la historia y lanzarote quien vale para el recuerdo.
Si hay alguno que tenga
trapo en lejía
líbrese que lo sepa
la lengua mía
Porque lo dirá
porque no dice mentira
ni calla verdad
Dirán que está mi lengua
Perjudicando
porque dice las cosas
que están pasando
Remediarlo pudiera
quien se estomaga
para que no las diga
que no las haga
Y el que por tal sistema
se descontenta
es porque quien se quema
come pimienta
Disculpenme pues querid@
y a estas alturas debería de saber
Que tanto Victor como José
forman parte de la historia de esta Isla
guste o no y esté quien esté
N6 1 Recurrir a nuestro Víctor es muy fácil pero se equivoca, su obra es incluso para Saramago- por su nula defensa de la historia este pueblo-. Espero que a mi también se me de la posibilidad de responderle como usted hace, ocupando mas espacio del debido.
N6 2 Mala suerte por ahí. …..La patria es la historia de la patria; y poco de verdad nos dejan los amigos de lo ajeno de la prehistoria y los historiadores. Nadie se atreve a mostrar el trapo sucio. Se cierra la alacena que esconde el espectro; y por el ojo de la cerradura sólo nos dejan ver el espectáculo de títeres misteriosamente montado en la trastienda con narraciones severamente amputadas. Y si eso es lo que pueden ofrecernos los historiadores... Que se vayan a freír espárragos!.
n6 3 Obra de Juan baez "Tamaran". Como otros muchos tambien está en la historia de esta tierra.
Para aquellos que hablan de ley de residencia, soy isleño, de Arrecife y he vivido y trabajado fuera de este pais y no quisieran sus hijos encontrarse con impedimentos para poder trabajar fuera de donde naces. Para entenderlo tienes que viajar y no muy lejos.
1 Leyes de residencias tienen todos los PAISES del mundo incluida Europa. Hay paises en Europa con territorios insulares que tambien las tienen. Una isla tiene una capacidad de carga poblacional limitada y por la tanto deberia controlar su nivel de poblacion acorde con el territorio. O en su casa por muy solodario que quiera, meteria a todo un barrio para vivir?.
2 Intente usted ir a trabajar a EE.UU., Mejico, Colombia o cualquier pais y sin un permiso de trabajo no entra, y en Europa pasa lo mismo con cualquier ciudadano que no sea Europeo. Lamentablemente son leyes que son de obligado cumplimiento, y si eso es así para territorios continentales. Con mas razón para un territorio Insular.
3 Por que hay territorios Europeos insulares que si tienen esas normas, y Canarias que ni siquiera está en Europa no puede protegerse con leyes similares?. Cual es el interes que aqui puedan entrar libremente 300 ó 400 millones de Europeos sin control y se le niegue ese derecho al resto de ciudananos del mundo?. Que más da 200 ó 400 millones más o menos, ya que somos solidarios que sea de verdad.