La bioética es una ciencia reciente, de apenas cuarenta años de vida, que persigue que el ejercicio de la medicina y de la investigación tenga siempre en cuenta la dignidad, el respeto y la autonomía de las personas. Carlos García Zerpa, anestesiólogo y vocal en Lanzarote del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas de Gran Canaria, explica qué es la bioética: "Hoy en día trata de cubrir aquellas parcelas en las que la legislación no está bien definida. Ayuda a profesionales y a personas afectadas a tomar una decisión en el ámbito de la incertidumbre". García Zerpa, máster en bioética, es uno de los integrantes de este comité que, durante un año, se centrará en la formación: "Inicialmente actuaremos como grupo promotor. La ley nos obliga a que los que tenemos cierta formación formemos al resto del grupo. Al cabo del año se nos acreditará como comité de ética y a partir de ahí arrancaremos y haremos todo lo que haga falta".
Son muchos los hospitales que cuentan con comités de estas características. En el caso de Lanzarote, este órgano consultivo echará a andar por la voluntad de los profesionales médicos ya que, tal y como explicaba el doctor Carlos García Zerpa en Radio Lanzarote, la ley obliga a contar con un comité en los hospitales de más de 500 camas. En aquellos centros donde no se alcanza esa cifra -como ocurre en el José Molina Orosa de Arrecife- el proceso es voluntario. "Consideramos que es una buena apuesta", explica García Zerpa. Pero, ¿cuál es el papel de un comité de ética asistencial? Hay que partir, explica el doctor, de que la medicina no es una ciencia cierta. "En el ámbito profesional surgen problemas y dudas porque en medicina dos más dos no son cuatro. Y esas dudas pueden causar angustia en los profesionales. Los comités de ética asistencial ayudan a tomar decisiones en un ámbito de incertidumbre. Hay que deliberar sobre el tema, estrujarlo, y eso no significa que vaya a haber una opinión correcta, únicamente. Puede haber varias afirmaciones correctas. O ninguna. Lo importante es dialogar, tener en cuenta todos los puntos de vista y las posibles consecuencias", afirma.
Eutanasia, suicidio asistido, sedación paliativa, rechazo al tratamiento, cuestiones genéticas... Todos estos conceptos aparecen ligados a la bioética y, por tanto, a los comités de ética asistenciales que funcionan en los hospitales y que intentan -como ocurrirá en Lanzarote en el plazo de un año- ayudar a resolver, entre otros, los problemas relacionados con el final de la vida. "Son mecanismos consultivos para ayudar a los profesionales o a la gente que nos lo pide. Porque recordemos que a ellos tienen acceso la gerencia-dirección del hospital, los profesionales y los propios usuarios", concreta García Zerpa en alusión a estos órganos.
Así, no serán sólo los médicos los que formen parte de este comité, de naturaleza multidisciplinar: "La gerencia abrió un plazo para ver quién se quería apuntar. Ahora somos ocho. Pero habrá profesionales de otros ámbitos: un filósofo, un cura, un asesor en derecho.... Hasta doce o catorce personas. Después ayudaremos a tomar decisiones. En medicina la cosa cada vez se complica más y la gente necesita más ayuda para decidir".
Ciencia reciente
La bioética empezó a gestarse en los años setenta, cuando todavía estaban recientes las investigaciones llevadas a cabo por los médicos nazis, sometiendo a los prisioneros a situaciones extremas para comprobar el nivel de resistencia del ser humano. Pero no fue éste el único acontecimiento histórico que acabó "forzando" que brotase esta rama del árbol de la ética. Cuando en los años setenta salió a la luz -a través de una filtración a "The New York Times"- cómo se estaba desarrollando en Alabama, desde 1932, una investigación sobre la sífilis, saltaron las alarmas.
En un momento en el que ya había tratamiento para esta enfermedad, se seleccionó a un grupo de cuatrocientos individuos de raza negra, tratando médicamente a la mitad de ellos para estudiar la enfermedad y comprobar la evolución frente a aquellos que no estaban siendo tratados. En ese momento se crea en Estados Unidos una comisión nacional para los derechos humanos con el objetivo de que este tipo de investigaciones se realicen siempre con conocimiento y autorización de las personas que participen en ellas. Desde entonces, el propio desarrollo de la medicina y la ciencia ha impulsado el desarrollo de la bioética.
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es un tema muy delicado, ¿por qué tiene que haber un cura o un filósofo? ¿que pasa con las personas agnósticas o de otras religiones? ¿por qué tiene que poner nadie en manos de cualquier persona su derecho a una muerte o a una vida digna? ¿realmente ese comité tiene poder para decidir por encima de lo que una persona haya expresado?
EL COMITE DE ETICA no actua como expone el opinador anterioir sino para que desde los servicios de salud se preste la asistencia idonea y no se practique tecnologias sin la voluntad de los pacientes................
Respuesta a comentario 1
La pertenecia de un cura la comite de etica se justifica porque es aconsejable un representante de la religion mayoritaria, en España es la catolica
El comite de etica solamente asesora nunca decide por el paciente, sus conclusiones nunca son vinculantes. Nadie decide por ti. Si estas preocupada existe en Canarias un registro de voluntades anticipades donde puedes expresar que es lo que quieres y hasta que punto intervengan los medicos en caso de que tu no estes consciente y puedas expresar tu opinion.
Un comite de etica no decide si hacer o no hacer eutanasia o si retirar o no medidas de soporte vital, solamente ayuda a deliberar que hacer en estos y otros muchos casos.
Los Comités de Ética Asistencial (CEAs) son un órgano de carácter consultivo y entre las funciones expresamente excluidas de su competencia está la toma de decisiones vinculantes o el subrogarse en la responsabilidad de quien presenta una consulta. Es decir, las decisiones de carácter clínico le corresponden al médico siempre. El Comité tan solo emite informes no vinculantes a solicitud de un profesional que desea consultarle sobre aspectos éticos. No puede tampoco juzgar la corrección o incorrección ética de la actuación de un profesional.
Respecto a su composición, suele ser plural; es decir, médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales, juristas, expertos en bioética, miembros “legos” ajenos a la institución, etc.
En primer lugar felicitar a los miembros por su labor esforzada y gratuita para sacar el comité adelante.
Respecto a la pluralidad de miembros puede resultar interesante.
Curas y Comités
Guau!!. Que hospital el que tenemos en lanzarote, no nos lo merecemos. Esta lleno de comites, juntas y demas nombres rimbombantes, pero a mi que soy diabética no me ven desde hace casi 2 años. Nadie sabe nada cuando voy a pregunar, solo me dicen ya le llamaran, esta en el buzon, etc. Vivan los comites!!, propongo crear el comite del disparate. A ver si uno de esos comites o juntas me soluciona mi problema poque esta claro que maria jose no lo hará.