El archipiélago es una de las zonas más ricas del Atlántico Norte en cetáceos, y Lanzarote y Fuerteventura presentan una especial diversidad de especies. Sin embargo, los peligros que les acechan son muchos, y la protección es poca
Cetáceos en peligro

La población de cetáceos en aguas canarias es una las más destacadas de todo el Atlántico Norte. Y en Lanzarote y Fuerteventura, hay una especial diversidad de especies. Sin embargo, son muchos los peligros que les acechan. Entre ellos, las prospecciones petrolíferas, como las que Repsol pretende hacer en el archipiélago, y que actualmente se encuentran paralizadas. Así lo afirman numerosos estudios científicos y declaraciones de investigadores internacionales que, sin ir más lejos, se reunieron en noviembre pasado en el XVII Congreso Mundial sobre Biología de Mamíferos Marinos celebrado en Sudáfrica.

18 de julio de 2008

La SECAC participó en el congreso internacional, en el que formaron parte más de 1.500 expertos y en el que se expusieron las consecuencias probadas de prospecciones petrolíferas y del impacto acústico en el medio marino. “Cuando las compañías dicen que las prospecciones no son una amenaza, que muestren qué estudios tienen. No se ha hecho ningún estudio de cetáceos en la zona. Un barco extranjero hizo unos trabajos, pero estuvo muy alejado de Canarias, y no se hicieron estudios acústicos, que tienen un gran impacto, por lo que considero que no se realizaron estudios de impacto serios. Y si los tienen, que lo demuestren a la comunidad científica”, declara Vidal Martín, coordinador general de la Sociedad Española de Cetáceos (SEC) y miembro de la European Cetacean Society (Sociedad Europea de Cetáceos) y de la Society for Marine Mammalogy (Sociedad internacional de Mamíferos Marinos).

JPEG - 13.2 KB
Vidal Martín, coordinador general de la Sociedad Española de Cetáceos

“Las prospecciones pueden afectar a varias fases del proceso y una de las amenazas potenciales es el impacto acústico, que es considerable. Pueden causar lesiones e incluso llegar a matarlos. Depende de la oscilación, de la exposición de los animales, pero el impacto de las prospecciones está demostrado en todo el mundo por conclusiones científicas muy serias. Y afecta a todo el medio ambiente marino, a peces y a comunidades bentónicas. Es un hecho científico. Luego, hay elucubraciones y manifestaciones sin ningún rigor. Aquí, desde luego, en Lanzarote y Fuerteventura, no se han hecho estudios serios sobre el posible impacto de esas prospecciones en los cetáceos y ésa es la realidad”, declara el presidente de la SECAC.

Martín no desea valorar si las prospecciones son buenas o malas “pero, evidentemente, si me preguntan si pueden suponer una amenaza para los cetáceos, yo digo que sí, claramente. Lo digo yo y mil investigadores que trabajan en el tema”. Las investigaciones, además, deben abrirse en abanico sobre una superficie amplia. Los cetáceos, indica, pueden estar hoy aquí y mañana a cien kilómetros de distancia, pues “se mueven muchísimo” y parece ser que las empresas están obligadas a llevar a un observador y paralizar las prospecciones cuando avistan cetáceos, pero esto simplemente forma parte del Sistema de Mitigación de Riesgo.

Lanzarote y Fuerteventura

El máximo responsable de la SECAC aclara su papel en asuntos como las prospecciones petrolíferas o las maniobras militares, responsables del varamiento masivo de zifios en Fuerteventura hace unos seis años. “Nosotros no somos ecologistas ni conservadores. Somos una entidad que se dedica a la investigación y nuestro granito de arena en este tema es aportar conocimiento, nada más. Lo que hacemos en estos momentos es, fundamentalmente, ver el estado de la población de cetáceos entre Lanzarote y Fuerteventura y aportar esa información”.

Los proyectos y campañas que realizan en las islas orientales persiguen valorar la abundancia y distribución, la residencia permanente o estacional de los ejemplares y sus movimientos. Las campañas se llevan a cabo desde el año 1999 y suman unos 200 días. “La verdad es que los resultados son bastante buenos, pues Lanzarote y Fuerteventura tienen una diversidad de cetáceos bastante grande en relación al resto de las islas”, indica Martín, quien explica que Canarias es oceanográficamente muy cambiante: “Lanzarote y Fuerteventura tienen aguas más frías que el resto del archipiélago y están también influenciadas por las características oceanográficas que se dan en la costa africana, lo que aumenta la diversidad de cetáceos en el área”.

Tres especies al día

Dado que las campañas son recientes, se manejan pocos datos sobre la población de cetáceos –abundante- entre Lanzarote y Fuerteventura, pero sí se ha evidenciado la destacada presencia de cachalotes y zifios, que además tienen problemas de conservación relacionados con colisiones de embarcaciones. Vidal Martín señala que las salidas de los científicos durante los periodos de campaña tienen como resultado el avistamiento de una media de tres especies al día, pero han llegado a ver hasta nueve especies diferentes.

En verano abundan las embarcaciones que ‘se echan’ a la mar, por lo que aumenta el riesgo de colisión. La normativa establece una distancia mínima de 60 metros entre los barcos y los mamíferos marinos, distancia que en ocasiones no se respeta. Cada día se detecta mayor ingerencia del ser humano en el medio marino y los efectos de estas actividades están saliendo a la luz gracias a los trabajos que se están llevando a cabo en la zona. “Hace tres semanas se acercó a la costa un grupo de ballenas, rorcuales tropicales, a comer, y fue un disparate. Estuvieron acosadas y les pasaban literalmente por encima, algo que está prohibido por ley”, informa el presidente de la SECAC.

A partir de septiembre, cuando los vientos alisios aflojen, se retomarán las salidas al mar con una embarcación ocupada por cuatro personas que se aleja de la costa unas 20 millas y navega en zigzag para abarcar una gran superficie. Los científicos, que tardan unos ocho días en cubrir la zona, realizan un censo visual y acústico con ayuda de un hidrófono que se extiende a 200 metros. Esta señal se graba en un disco duro y aporta información sobre el movimiento y la profundidad a la que llega el cetáceo. “Este calderón tropical –señala en una foto- estuvo 36 horas marcado y pudimos constatar que en 20 minutos bajó a 1.200 metros y volvió a subir. Fue espectacular”, declara Vidal.

Protección de los mares

La maravillosa riqueza biológica del medio marino de las islas debería estar reconocida mediante la creación de áreas protegidas. Hay pequeñas zonas de reproducción, en el sur de Gran Canaria y La Gomera, por lo que se ha planteado una moratoria en el archipiélago pero, sorpresivamente, Lanzarote y Fuerteventura se quedan fuera de esa moratoria.

La organización WWF/Adena presentó en 2006 una iniciativa al Gobierno de Canarias para crear cinco Áreas Marinas Protegidas (AMP) con el objetivo de conservar los paisajes marinos de mayor riqueza. Los espacios canarios son Tenerife-La Gomera-Parque de las Ballenas, Gran Canaria, Estrecho de la Bocaina, Fuerteventura Sur-Banco del Banquete y el Banco de La Concepción, al noreste de Lanzarote.

La SECAC, con ocho investigadoras expertas Biología Marina y Ciencias del Mar, trabaja durante los meses de verano en aguas de Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y El Hierro, islas más protegidas de los alisios, y deja Lanzarote y Fuerteventura para la temporada de invierno. Su sede central está en Lanzarote y realiza proyectos de investigación en colaboración con los archipiélagos de Azores y Madeira, tales como MACETUS y EMECETUS, cofinanciados por el programa europeo INTERREG III-B y del que también son socios el Gobierno de Canarias. Las actividades de la SECAC han sido recogidas por los boletines anuales de la Comisión Ballenera Internacional o el Comité de Mamíferos Marinos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar.

35 cetáceos varados en cuatro meses

Durante los primeros cuatro meses de 2008 vararon en las costas canarias 35 ejemplares de cetáceos, la mayor parte en la provincia de Las Palmas (24). Según fuentes del Gobierno de Canarias, en 2006 y 2007 vararon 87. El 83% de esta cantidad murió debido a causas naturales y un 17% correspondieron a patologías antropogénicas (3% por interacciones con pesca, 3% con patología consuntiva, 2% patología no consuntiva y 7% colisiones con embarcaciones), restando un 12% sin determinar (ULPGC).

La Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias informa de que entre 1999 y 2005 vararon más de 257 de estos animales en las costas canarias, de los que el 62,32% murieron debido a causas naturales y un 33,33% se incluyen en entidades patológicas antropogénicas (13,77% por interacciones con pesca, 4,35% patología consuntiva, 9,42% varamientos atípicos de zifios asociados a maniobras militares y 5,80% por olisiones con embarcaciones), restando un 4,35% sin determinar.

Canarias es el único lugar de Europa donde es posible observar de forma continuada al calderón tropical, al delfín de dientes rugosos, al delfín moteado del Atlántico y al rorcual tropical. El archipiélago es uno de las zonas más ricas del Atlántico Norte en cetáceos, con una variedad de 28 especies.

 
Opinar Enviar por email Imprimir Compartir:
Sigue La Voz en:
Temas relacionados