Sucesos

"Si pasaran tres cosas así a la vez en Lanzarote, dos morirían"

La novia del joven que sufrió un semiahogamiento en Puerto del Carmen denuncia que haya "una sola ambulancia medicalizada para toda la isla". "Es una vergüenza", apunta, recalcando que su pareja estuvo esperando "por lo menos media hora"...

Si pasaran tres cosas así a la vez en Lanzarote, dos morirían

La pareja del joven que estuvo a punto de ahogarse la pasada semana en Puerto del Carmen ha querido denunciar públicamente este miércoles que haya "solo una ambulancia medicalizada en toda la isla". "Es una vergüenza", dice Bárbara Vecino, convencida de que si hubiera simultáneamente tres personas con urgencias como la que sufrió su novio el pasado jueves, "dos morirían". La ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario tardó "por lo menos media hora" en llegar hasta la Playa Grande, donde Benny había padecido una crisis epiléptica mientras se bañaba en el mar y había estado a punto de ahogarse. El joven, que ingresó en estado grave en el hospital, ya está "mucho mejor" y recibió el alta este martes, ha explicado su novia.

"Vivimos en una isla en la que hay miles de turistas al año, gente que bebe, accidentes de coche, se hace surf, se hace windsurf, parapente, hay niños… Si pasan tres cosas así en la isla, ¿qué pasa?, ¿tienen que decidir a por quién voy?", se pregunta indignada esta joven. A su juicio, debería haber "al menos, tres ambulancias medicalizadas" en Lanzarote, "una para el centro, una para el norte y otra para el sur". 

Bárbara ha relatado a La Voz, al igual que denunció una de las personas que la ayudó a sacar a Benny del agua, que la ambulancia medicalizada del SUC "tardó por lo menos media hora" en llegar. "Mi novio estuvo en la arena, al menos, 45 minutos. Lo saqué del agua, luego fui a casa (a buscar la medicación para la epilepsia), volví, estuvimos por lo menos 20 minutos y luego ya llegó la medicalizada", ha explicado. "Es una vergüenza", ha insistido, recalcando que deberían destinarse medios para disponer de "al menos tres" para toda la isla. "El Gobierno gana dinero con todos los turistas que vienen aquí al año, es un sitio por el que pasan millones de turistas", agrega.

 

"Cuando vi que sacaba espuma y estaba morado, empecé a gritar"


Bárbara ha querido también "agradecer" a quienes la ayudaron a sacar a su pareja del agua, ya que fueron varios bañistas quienes, junto con ella, comenzaron el rescate. Posteriormente, se sumó la socorrista de Emerlan que vigilaba la zona. Después de que esta ONG de rescate saliera en defensa de la actuación de sus trabajadores en el ‘semiahogamiento’ de Benny, su pareja ha indicado también que no echa "ninguna culpa" a la socorrista y que "los chicos de Emerlan hicieron todo genial". "Es verdad que ella no está mirando solamente a un punto, sino a varios y tiene su límite", ha dicho acerca de la socorrista, apuntando que había "mucha gente" en la playa cuando se produjo el incidente.

Según ha relatado, ella y su novio, que residen en Puerto del Carmen desde que, hace apenas tres meses, se "cansaron del frío" de Londres y se mudaron a la isla, se encontraban haciendo snorkle cuando sucedió todo. Bárbara ha puntualizado que era ella y no Benny quien se encontraba sobre una colchoneta hinchable. "Mi novio salió del agua y se volvió a meter, cuando le pasó estaba a la altura de la orilla. Cuando miré para atrás vi que estaba flotando y me empecé a acercar a él, pensando que me estaba gastando una broma. No imaginaba que le había pasado nada".

Pero, al aproximarse, Bárbara vio que Benny "tenía espuma y estaba morado". "Entonces empecé a gritar, una chica saltó al agua, otro hombre me ayudó…", recuerda. Poco después llegó la socorrista y luego lo hicieron varios efectivos más de Emerlan, que habían acercado la ambulancia básica. 

Finalmente, tras la llegada de la ambulancia medicalizada, este joven, que tiene 25 años y nacionalidad italiana, fue trasladado al Hospital Doctor José Molina Orosa de Arrecife. Allí permaneció ingresado hasta que este martes por la tarde recibió el alta. "Ya estamos en casa, todavía tiene un poquito mal los pulmones y está tomando antibióticos, pero ya está mejor", relata su pareja.