Gente

La turista que pintó en dos casas en ruinas en Lanzarote se disculpa pero afea el estado del patrimonio

"Me sabe mal si mi pintura ha creado tantas polémicas y lo siento por haber pintado en una ruina del patrimonio, pero ni yo ni nadie merece recibir tanto odio de personas que ni conocen mi trabajo", relató la artista en redes

La vivienda en ruinas en Lanzarote, donde se pintó el mural. Foto: Instagram (Vanessa Alice)

Hace cuatro días una turista francesa, afincada en Barcelona, pintó las fachadas de dos viviendas antiguas en Lanzarote. Después de compartir el proceso en su cuenta de Instagram, donde acumula más de 87,6 mil seguidores, recibió un aluvión de críticas. Ahora, se enfrenta a una sanción de hasta 3.000 euros por una infracción leve contra el patrimonio arquitectónico. Sin embargo, el caso ha reavivado un debate ya abierto. 

La artista es Vanessa Alice y aprovechó su visita a la isla de Lanzarote parar pintar sobre las fachadas de dos viviendas en ruinas de la isla. A raíz de la polémica asistió al Cabildo de Lanzarote, donde fue recibida por el presidente insular, Oswaldo Betancort y, según compartió en redes tuvieron "una reunión constructiva". 

Al mismo tiempo en que se conocía que el Servicio de Patrimonio insular elevó una denuncia contra ella y le obligaba a devolver las fachadas a su estado original, Vanessa Alice compartía una fotografía crítica en sus redes sociales: "Así están las ruinas del patrimonio en Lanzarote y la gente de la isla muy ofendida y mandándome insultos por mi pintura en esta casa, diciendo que destruyo el patrimonio de la isla, da para reflexionar, ¿no? En la imagen se veía una vivienda tradicional conejera, del siglo XVIII, con el techo caído y con restos de un colchón descompuesto

La vivienda en ruinas en Lanzarote, donde se pintó el mural. Foto: Instagram (Vanessa Alice)

 

Tal y como compartió a través de sus redes sociales, la isla le inspiró a volver a pintar de forma espontánea tras años sin hacerlo. Decidió que su lienzo fuera una vivienda en ruinas, en un lugar no localizado de la isla. Junto a ese mensaje crítico, la autora se ha disculpado: "Me sabe mal si mi pintura ha creado tantas polémicas y lo siento por haber pintado en una ruina del patrimonio, pero ni yo ni nadie merece recibir tanto odio de personas que ni conocen mi trabajo. En 30 años de pintar muros, es la primera vez que me pasa y me parece muy triste".