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Los jugadores estafados no pudieron acudir a la Donosti Cup: "Los chiquillos están hechos polvo"

Después de que se esfumaran los cerca de 40.000 euros que habían pagado al organizador, trataron de financiar el viaje con patrocinadores. Lograron ayudas de empresas y descuentos, pero no fue suficiente. "Lo intentamos todo, pero no pudo ser"...

Los jugadores estafados no pudieron acudir a la Donosti Cup: Los chiquillos están hechos polvo

Los 56 jugadores lanzaroteños que debían acudir a la Donosti Cup finalmente se han quedado en tierra. Después de que se esfumaran los cerca de 40.000 euros que los padres habían pagado para que los chavales acudieran a este torneo de fútbol base, intentaron recaudar dinero, para poder así participar a pesar de la estafa de la que fueron víctimas. "Lo intentamos todo, pero no pudo ser", lamenta el representante de todos ellos y entrenador de uno de los equipos, José Reyes, que admite que "los chiquillos están hechos polvo". 

Tras descubrir que habían sufrido una estafa, presuntamente por parte del organizador del viaje y su esposa -que fueron detenidos y están en libertad con cargos-, los padres decidieron buscar patrocinadores para que los niños no se quedaran sin participar en este evento deportivo al que acuden jóvenes de todo el mundo. Lograron recaudar una parte importante, cerca de 5.000 euros, según explica Reyes a La Voz, pero con esa cantidad solo podía cubrirse la participación de algunos de los chicos y "no era justo" que unos fueran y otros no. 

"Fueron ayudas de pequeñas empresas, una empresa ponía mil, otra ponía 500…", explica. Además, la organización del torneo les ofreció la comida y el seguro de los chicos sin coste. "El director del torneo nos había ayudado mucho", señala el entrenador del equipo juvenil Sporting Tías. También la empresa de transportes contribuyó al saber lo que les había sucedido y les redujo el precio "casi a la mitad". Igualmente, en el lugar donde iban a alojarse se ofrecieron a echarles una mano y les "regalaban una noche", explica Reyes. Sin embargo, todas esas muestras de solidaridad no fueron suficientes. Aun reduciedo los gastos y limitando la participación únicamente a los niños y quedándose los familiares en Lanzarote, "faltaba la mitad, desgraciadamente".

 

"Todos tenían la misma ilusión por ir"


Finalmente, se llegó a un "consenso", relata el entrenador, y los padres decidieron que "si no iban todos los chicos que podían ir, que no fuera ninguno". "¿Cómo le dices a un grupo que sí y a otro que no?", se pregunta. Y es que "todos tenían la misma ilusión por ir, aunque hubiéramos mandado al grupo de los más jóvenes", lamenta el entrenador.

Entre los chavales que iban a participar en el torneo, había chicos de entre 13 y 17 años, de las categorías infantil, cadete y juvenil. "Todavía hoy los chiquillos me dicen que ven las noticias de allá, que se meten por Facebook y las redes sociales a ver cómo va el torneo. Están hechos polvo", explica Reyes, subrayando que, a pesar de que hizo "todo lo que pudo", "no se consiguió". "Mala suerte", apostilla.

 

Sin rastro del dinero


Además de ser quien se encargaba de la coordinación deportiva de los jugadores, José Reyes es también quien interpuso la denuncia en nombre de todos los afectados de Lanzarote. Pero tanto él como los padres aluden a la "prudencia" para eludir la cuestión judicial. "Está bajo investigación", se excusa este técnico. A su denuncia se suma la de un club de la localidad madrileña de Vicálvaro, que también gestionó con Damián Horacio Pueblas un viaje, en este caso al torneo Lanzarote Cup, y vio cómo el dinero de los 18 participantes desaparecía. La Policía Nacional de la comisaría de Arrecife se hizo cargo de investigar ambas estafas, que podrían ascender en total a 60.000 euros, y detuvo tanto a Pueblas como a su mujer, Ivanka Quesada.

Ambos quedaron en libertad con cargos investigados por estafa la pasada semana y deben comparecer en el Juzgado cada 15 días. El dinero, sin embargo, todavía no ha aparecido. Reyes explica que la Policía les ha trasladado que tratarán de recuperar al menos una parte del dinero, que aunque no pueden prometerlo "con seguridad, podría aparecer algo". A pesar de ello, señala que por ahora no han recibido noticias de que lo hayan hallado. Y es que, como ya publicó La Voz, fuentes cercanas al caso creen que buena parte de ese dinero podría haberse "gastado" y aluden a una posible ludopatía de Quesada, entre otros aspectos.

 

"De ellos dos ya no me creo nada"


Una de las hipótesis policiales es que fuera Quesada quien lo orquestara todo y, de hecho, su marido la denunció unos días antes de ser detenido, tras tener conocimiento de que el dinero para las inscripciones a la Donosti Cup nunca llegó a su destino. Reyes, por su parte, no sabe qué pensar. "Decir qué creo sería andar de adivino. Podría ser, pero no me quiero aventurar", dice acerca de la posible responsabilidad de Ivanka Quesada.

Este entrenador ya había colaborado con Pueblas el año pasado, pues el organizador recurrió a él para los "aspectos deportivos". Entonces recuerda que "no hubo ningún problema" y "salió todo fantástico". Pero lo que ha sucedido este año, explica, no le "gusta nada, y menos con niños". De hecho, afirma que ha preferido "ni hablar con él". "No lo he intentado ni mucho menos. He preferido mantenerme al margen para evitar problemas o que él después encima se vaya a aprovechar de alguna subida de tono para aparentar ser víctima", señala. Tras lo sucedido, Reyes no quiere "creer nada". "Después de todo lo que he visto de ellos dos ya no me creo nada".