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La ópera también tiene voces canarias

El mismísimo Alfredo Kraus estaría orgulloso de ver cómo en su tierra continúa su legado. Canarias siempre se ha caracterizado por su música, la pasión por los cantos y el folclore musical, pero también posee una buena ...

La ópera también tiene voces canarias

El mismísimo Alfredo Kraus estaría orgulloso de ver cómo en su tierra continúa su legado. Canarias siempre se ha caracterizado por su música, la pasión por los cantos y el folclore musical, pero también posee una buena representación en el género lírico musical por excelencia: la ópera. Con tenores como el mencionado Kraus, ahora el relevo lo toman otras voces, también del gremio, como Pancho Corujo, Orlando Niz o Juanma Padrón, que estuvo presente en el Festival Ópera San Ginés junto a uno de los tenores ya consagrados, el palmero Jorge Perdigón.

¿Cómo han llegado estos tenores ha convertirse en referentes de la profesión? Jorge Perdigón tiene claro que entrar a formar parte del mundo de la ópera es pura casualidad unida, por supuesto, a un tremendo amor por la música. "Es muy difícil que pienses en la ópera cuando comienzas a dedicarte a cantar en Canarias. En mi caso personal ocurrió gracias a que una profesora me hizo interesarme por el tema, y finalmente me dediqué casi por casualidad a la ópera", comenta Perdigón, aunque matiza que "para dedicarse a la ópera la casualidad y la necesidad son fundamentales. Tiene que haber una necesidad de expresión y de querer transmitir", comenta Jorge Perdigón, que recuerda que en Alemania dicen que, como requisito para la ópera, "hay que tener una obsesión".

"Para dedicarse a la ópera, la casualidad y la necesidad son fundamentales. Tiene que haber una necesidad de expresión y de querer transmitir"

Obsesión, casualidad y necesidad de expresión, un perfil que también cumple Juanma Padrón, otro de los tenores participantes en la ópera, aunque éste lo haga con un protagonismo especial para el público lanzaroteño, dado que es conejero de nacimiento.

"A mí me ocurrió algo parecido. Siempre me había gustado cantar y poco a poco fui entrando en el círculo de la ópera. Es muy complicado hacerse hueco pero lo intento con mis estudios en Madrid y mis participaciones en varios actos", comenta el tenor lanzaroteño, que también señaló que "fue algo emocionante. Para mí es todo un orgullo poder participar en una ópera en Lanzarote. Espero que se vuelva a repetir otros años".

Un festival 'por todo lo alto'

Y es que la organización de un festival de estas características requiere un esfuerzo humano y económico de enormes proporciones, ya que para el festival se reunieron 200 profesionales en total. Luces, sonido, puesta en escena, vestuarios, baños, organización, coordinación, músicos, tenores, sopranos? El despliegue del equipo es inmenso, aunque los resultados son tan espectaculares como se pudo comprobar durante la semana pasada en los diversos actos operísticos.

Afición operística

Y es que en Canarias empieza a haber afición, y uno de los motores es la aparición de nuevos talentos ?Jorge Perdigón también recordó la entrada de un niño palmero en el prestigioso coro de Los Niños Cantores de Viena- así como también se empieza a popularizar más el género operístico, hasta ahora completamente desconocido para muchos.

Precisamente, los dos tenores canarios coinciden en la falta de conocimiento de a ópera por parte del público canario, ya que al haber más desconocimiento se provoca que no salgan tantos talentos. Una situación que está cambiando aunque en otros países europeos la cultura operística esté más implantada.

"En Italia hay mucha cultura operística porque incluso forma parte de su propio folclore. Aquí no es lo mismo, pero sólo hay que ver lo mucho que se ha apreciado en el festival este género por parte de todo tipo de públicos", explica Juanma, que también hace hincapié en la necesidad de "marcharse" de la isla para poder hacer una carrera dentro del mundo del canto.

Desde luego, la clave está en el empeño y, sobre todo, en la experiencia. "Todo se trata de entrar en el círculo. La experiencia hace que adquieras las tablas necesarias y Juanma está ahora entrando en este círculo", señala Jorge.

Ausencia de elitismo

Ambos tenores también coinciden en que la ópera se ha popularizado por completo, ya que es accesible a todo tipo de públicos que desean verlas. La élite únicamente es de conocimiento musical, en absoluto económica como ocurría antaño. "En el centro de Europa hay chicos de quince años que van a la ópera por seis euros", comenta Juanma, que destaca que en Madrid se pueden ir al Teatro Real por ocho euros. Una idea en la que coinciden tanto como en sus autores favoritos a la hora de interpretar: Verdi, Puccini y Wagner, los clásicos por antonomasia pero los maestros indiscutibles del género son los favoritos también de Jorge Perdigón y Juanma Padrón. Precisamente durante el festival se interpretó Nabucco, una de las primeras óperas del `Re d'Italia'.