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El Hospital se prepara ante la llegada de la "tercera ola" a Lanzarote: "Quedan tres o cuatro semanas de aguantar el tipo"

El gerente de Servicios Sanitarios de la isla afirma que ya se están habilitando nuevas camas y desvela que la cantidad de contactos estrechos de cada caso de Covid "es enorme". "De cada positivo podemos sacar 30", ha señalado

Desinfección en el Hospital Molina Orosa durante la pandemia del coronavirus

El gerente de Servicios Sanitarios de Lanzarote, José Luis Aparicio, ha confirmado en el programa La Destiladera de Radio Lanzarote que la isla está "en la tercera ola" de coronavirus y que el repunte de casos que se empezó a ver desde la pasada semana no fue algo "puntual". "Si se comporta como la anterior ola, nos quedan tres o cuatro semanas de aguantar el tipo", ha señalado en una entrevista en el programa 'La Destiladera' de Radio Lanzarote.

Aparicio ha señalado que nueva ola parece que va a ser "bastante intensa", aunque ha insistido en que es "muy difícil" hacer un pronóstico, porque "las cosas cambian vertiginosamente de una hora para otra". De hecho, ha explicado que hasta finales de la pasada semana no dieron por confirmada la llegada de la tercera ola a la isla.

"Dimos hasta el viernes para ver cómo evolucionada, pero se ha confirmado la peor de las noticias", ha manifestado el gerente de Servicios Sanitarios de Lanzarote, tachando de "preocupantes" los indicadores que hay actualmente en la isla, que este lunes tenía 344 casos activos de Covid y cuenta con un índice acumulado a siete días de 172 casos por cada 100.000 habitantes.

"El índice acumulado está bastante mal y ya empezamos a tener problemas en la UCI y en planta", ha señalado José Luis Aparicio, recordando que el número de hospitalizados pasó de dos a 16 durante el fin de semana, de los que tres se encuentran en la UCI. "Hemos pasado de una tranquilidad absoluta a tener otra vez el sistema sanitario público en modo guerra, en modo incómodo", ha añadido.

Así, aunque ha afirmado que la planta Covid del Hospital Molina Orosa cuenta con 21 camas y que por ahora "no está saturada", ha indicado que "si seguimos a este ritmo, corremos el riesgo de que se sature". Por ello, antes de que esto ocurra, entre este lunes y martes se va a habilitar una segunda planta Covid en la planta de Cirugía, como ya se hizo en la primera ola. "El problema de esto es que son 41 camas que se destinan a pacientes quirúrgicos y que ahora no se destinarán a estos hasta que acabe esta ola. Y son 41 pacientes que no operas al día como mínimo", ha indicado, apuntando que por tanto ello repercutirá en las listas de espera. 

En cuanto a la UCI, el gerente de Servicios Sanitarios ha afirmado que ya está montada también la segunda unidad que se habilitó en la primera ola, donde la mitad de los quirófanos se convirtieron en camas de cuidados intensivos, aunque entonces nunca se llegó a utilizar. 

 

"De cada positivo podemos sacar 30 contactos estrechos"

Con respecto a los nuevos positivos, José Luis Aparicio ha señalado que "casi todos" se han detectado "por rastreo" y ha revelado que la cantidad de contactos estrechos por cada caso positivo "es enorme". "De cada positivo puedes sacar 30", ha asegurado, indicando que esa "es la tónica".  

"No es que alguien tenga una fiesta de 60 personas y se pongan 60 enfermos. Puede ser una fiesta de cinco personas y que lo tengan dos, pero esos dos luego contagien a otros seis...", ha aclarado Aparicio, tras el brote registrado en La Graciosa con tres afectados, que ha dejado a otras 46 personas confinadas a la espera del resultado de la PCR. 

El gerente de Servicios Sanitarios ha hecho no obstante hincapie en que, aunque pueda haber contagios por incumplimientos, desde el Área de Salud de Lanzarote "nunca" se juzga ni se denuncia. "Procuramos ser discretos cuando nos preguntan porque nos da miedo que si rompemos esa discrección, esa confidencia con las personas a las que rastreamos, desconfíen de nosotros y cuando llegue el rastreador no le digan la verdad, que eso sí es grave", ha detallado. 

Con respecto a los brotes, ha señalado que "casi todos son familiares" y que actualmente no hay ninguno ligado a la hostelería. "Tuvimos hace dos semanas uno en el ámbito hostelero, que el mismo propietario, porque quiso voluntariamente y le pareció prodente cerró unos días, pero ahora mismo son todos familiares o profesionales, pero no de hostelería", ha concluido.