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Las consecuencias no deseadas de la Ley de Bienestar Animal

Uno de los efectos colaterales más preocupantes es el aumento en los casos de abandono de perros

Alesa Cabrera

Playas para perros

El pasado viernes 29 de septiembre marcó un hito importante en el ámbito del bienestar animal con la entrada en vigor de la tan esperada Ley de Bienestar Animal. Sin embargo, lo que se anticipaba como un paso positivo hacia una mejor protección de los animales y una tenencia más responsable, ha desencadenado en una serie de inquietudes y consecuencias inesperadas.

Esta ley, si bien tiene como objetivo elevar los estándares de cuidado para los animales en España, se ha encontrado con desafíos debido a la falta de un reglamento que detalle adecuadamente sus disposiciones. Esta ambigüedad ha llevado a una gran incertidumbre tanto entre los propietarios de mascotas como entre las tiendas de animales y veterinarios.

Uno de los efectos colaterales más preocupantes es el aumento en los casos de abandono de perros. La Protectora de Animales Sara, en Lanzarote, ha observado un incremento en las llegadas de perros abandonados por sus dueños en estas últimas semanas.  Obelesa Hernández, miembro de la Junta Directiva de la protectora, explica que "tenemos miedo de que la falta de comprensión de la ley genere un aumento significativo en el abandono de estas mascotas”.

Es importante destacar que algunas de las medidas más controvertidas de esta ley, como la obligación de contar con un seguro de responsabilidad civil para cubrir daños a terceros y la realización de un curso formativo de tenencia responsable, ya se implementan en países nórdicos como Suecia y Dinamarca desde hace más de una década.

Hernández subraya la utilidad de estos seguros, que brindan a los propietarios una cobertura en caso de que su mascota cause daños a personas o a una propiedad. "Por un costo anual de aproximadamente 50 euros para perros grandes y 13 euros para perros pequeños, estos seguros proporcionan tranquilidad en caso de incidentes", afirma.

A pesar de las preocupaciones y preguntas planteadas por esta ley, hay aspectos positivos que no deben pasarse por alto, como la introducción de revisiones veterinarias periódicas, registros de mascotas, atención adaptada al tamaño y las necesidades de los animales, así como la esterilización obligatoria.

Sin embargo, la normativa de registro para todas las mascotas, incluyendo animales exóticos, ha planteado interrogantes sobre cómo notificar y gestionar adecuadamente esta medida, especialmente en el caso de animales que no entran en la categoría de "animales de compañía".

Además, la regulación más estricta sobre la eutanasia en casos de enfermedades crónicas ha generado debates sobre cómo abordar situaciones en las que el tratamiento puede resultar costoso para los propietarios.

Un cambio importante introducido por esta ley es la prohibición de la exhibición de perros y gatos en tiendas de animales, promoviendo la adquisición directa de mascotas a través de criadores acreditados y con animales registrados como reproductores, con el objetivo de reducir el tráfico de animales y prevenir situaciones de maltrato.

A pesar de las incertidumbres iniciales y los desafíos, la Ley de Bienestar Animal busca en última instancia mejorar la calidad de vida de los animales y fomentar una tenencia responsable. Obelesa Hernández hace un llamado urgente a los propietarios de mascotas: "No abandonen a sus animales; deben seguir siendo parte de la familia".