Política

Trabajan para descifrar las huellas de los yacimientos arqueológicos de Buenavista y El Bebedero

El Cabildo trabaja para alcanzar un acuerdo con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que permita obtener respuestas "a los interrogantes que plantea uno de los enclaves más antiguos del archipiélago canario'

Visita a los yacimientos de Buenavista y El Bebedero en una imagen de archivo

La presidenta del Cabildo de Lanzarote, María Dolores Corujo, se desplazó al yacimiento arqueológico de Buenavista, en el municipio de Teguise, para conocer y valorar el avance de los trabajos de campo que está realizando el equipo de profesionales que lidera Pablo Atoche, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El yacimiento de Buenavista fue descubierto al realizarse unas obras de mejora agrícola en la zona consistentes en la puesta en cultivo de algunos terrenos que habían perdido fertilidad y precisaban la renovación de la tierra y del enarenado. Con dataciones que van desde el siglo X antes de la era actual y el VI de nuestra era, el yacimiento se ubica en una hondonada sobre la ensenada de El Río, considerada por algunos historiadores como “el mejor puerto de toda Canarias”. Rodeado por pequeñas elevaciones del terreno por las que corría el agua de lluvia que se almacenaba en una pequeña depresión que hacía la función de mareta, conserva “aún en buen estado” los restos de la primera edificación habitable de las islas.

La presidenta de la Primera Institución insular, María Dolores Corujo, que se mostró muy interesada en las explicaciones de Atoche, adelantó que el Cabildo de Lanzarote y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria están trabajando “para dar forma a un convenio de colaboración que permita explorar el yacimiento y obtener respuestas a los interrogantes que plantea este enclave, uno de los más antiguos del archipiélago canario”. 

         

Corujo entiende que el conocimiento de nuestras raíces “es fundamental para comprender nuestro modo de vida actual, nuestra naturaleza y nuestra forma de actuar y de relacionarnos con los demás”. En clave de futuro, señaló que el conjunto arqueológico de Tiagua, donde se ubican los yacimientos de Buenavista y El Bebedero, debe ser “un centro de conocimiento, estudio y divulgación, pero también de esparcimiento, ocio y disfrute para residentes y visitantes”, y mostró su confianza en que se convierta “en un elemento que contribuya a diferenciarnos como destino turístico”.


Más sobre el yacimiento de Buenavista

El equipo de Atoche ha excavado ya una superficie de unos 150 metros cuadrados, “un 15-20% de lo que consideramos que puede llegar a ocupar el asentamiento”, y encierra aún numerosos secretos que descifrar.

En el año 2006 se puso en marcha la primera campaña de excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Buenavista, trabajos que se prolongaron durante los tres años siguientes. Como resultado de esas cuatro campañas se recuperó gran cantidad de información y de registros arqueológicos contextualizados en una amplia estructura constructiva, destacando varias decenas de fragmentos cerámicos modelados a torno correspondientes a varios recipientes (ánforas y otros contenedores) y una terracota, diversas piezas metálicas pertenecientes a objetos elaborados en bronce, cobre y hierro, y un abalorio de vidrio, todo ello inmerso en una secuencia que lo sitúa en el ámbito de la cultura fenicio-púnica establecida desde finales del II milenio a.n.e. en el Círculo del Estrecho. 

La amplia serie de dataciones y los registros materiales aportados por Buenavista, junto con los datos proporcionados por el cordón litoral de La Graciosa (yacimiento de El Descubrimiento), plantean nuevas e interesantes posibilidades en relación con el proceso inicial de colonización humana del archipiélago canario y con respecto al momento en que se inició la presencia fenicia en el Atlántico africano.