Política

El Cabildo suspende el concurso de vinos artesanales tras advertir el Consejo de una posible prevaricación

El consejero de Agricultura, Antonio Morales, no entiende por qué la advertencia ha llegado "este año y no anteriormente", ya que ésta era la decimoctava edición

El Cabildo suspende el concurso de vinos artesanales tras advertir el Consejo de una posible prevaricación

El Cabildo se ha visto obligado a suspender la decimoctava edición del Concurso Insular de Cata de Vinos Artesanales tras ser advertido por el Consejo Regulador de que podría estar incurriendo en un delito de prevaricación de celebrarse. Así lo ha confirmado en Radio Lanzarote-Onda Cero el consejero de Agricultura de la primera institución, Antonio Morales, que no entiende por qué la advertencia del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Lanzarote ha llegado "este año y no anteriormente".

La primera de las catas preliminares del concurso iba a celebrarse el pasado 9 de marzo en el Centro Sociocultural La Tegala de Haría. Sin embargo, no llegó a tener lugar, ya que el presidente del Consejo, Rafael Morales, envió una carta ocho días antes a la primera institución advirtiendo al consejero de que podría incurrir "en prevaricación" por "promover un concurso para productos que están fuera de la legalidad". 

Según se indica en la misiva, a la que ha tenido acceso La Voz, fue la Comisión Permanente del Consejo Regulador la que decidió, en una reunión celebrada el pasado 28 de febrero, hacer "observaciones" al Cabildo con respecto al Concurso de Catas de Vinos Artesanales. 

 

"No puede promover un concurso para productos fuera de la legalidad"


En la carta se analiza en primer lugar la base segunda del concurso, que "indica que queda excluida la participación de los vinos con denominación de origen, así como aquellos amparados por registro sanitario y/o embotellador". "Es probable que esta base no se haya analizado en profundidad por parte de quien promueve y no se haya reparado en las consecuencias que pudiera acarrear", señala el presidente del Consejo Regulador, que avisa al Cabildo de que "como institución pública que es, no puede en ningún caso promover un concurso para productos que están fuera de la legalidad"

"Un concurso no deja de ser un acto promocional. No se pueden promocionar desde una institución pública productos que no cumplen con lo que establecen las normas de aplicación, porque podría incurrir en prevaricación al estar promoviendo en conciencia la promoción de productos que están fuera de la legalidad y además evitando que los que sí están en el marco legal puedan participar", se apercibe en la carta. 

Además, el presidente del Consejo Regulador apunta que "no es admisible que el Cabildo de Lanzarote premie productos que no se pueden comercializar por ser ilegales y que quedaría en el consumo particular de quien los elabora", entendiendo que de esta forma se está atendiendo "a un interés particular y no a un interés general, que es el que debe primar en cualquier institución pública". 

 

"Una competencia desleal a los vinos de calidad"


Con ello, considera además el Consejo Regulador que "se está haciendo una competencia desleal a los vinos de calidad de Lanzarote que cumplen con todos los requisitos de calidad exigidos ya no por la normativa autonómica, sino por la estatal y la de la Unión Europea". 

También se afirma en la misiva que con respecto al nombre el concurso, "la mención 'Vinos artesanales' no se ajusta a lo establecido en la norma vitivinícola". "La palabra artesanal o artesano, para poder ser utilizada en un producto agroalimentario debe estar regulada", señala el presidente del Consejo, que apunta que en la Comunidad Autónoma de Canarias "aún no se ha llevado a cabo" esta regulación, que se está "contemplando" en la Ley de Calidad Agroalimentaria "que está en trámite". 

Además, el Consejo Regulador considera que "entendiendo que el propósito del Cabildo Insular de Lanzarote al promover este concurso podría ser animar a futuras bodegas a que elaboren producto de calidad diferenciada, es decir, vinos ajustados al pliego de condiciones de la DOP Vinos de Lanzarote, aportando así valor añadido a esta isla y ofreciendo productos de primer nivel como realmente merece, la herramienta utilizada no es la más adecuada". En este sentido, cree que "ofrecer asesoramiento, ayudar en la tramitación de las solicitudes de registro y hacer jornadas de formación para futuros operadores vitivinícolas son herramientas válidas para la consecución de los fines que se pretende con el concurso".  

Rafael Morales concluye la carta señalando que "el Consejo Regulador se ofrece como colaborador en antas acciones de fomento de la calidad de nuestros vinos se quieran llevar a cabo desde el Cabildo insular", pero "siempre que estas acciones se programen, se organicen y se promuevan en el marco legal correspondiente", y apunta que "sería conveniente que se consultara con el instituto Canario de Calidad Agroalimentaria cualquier iniciativa que suponga un concurso de está índole y preferiblemente en coordinación con el Consejo Regulador". 


Antonio Morales: "En ningún caso el Cabildo promociona esos vinos"


Por su parte, el consejero de Agricultura del Cabildo, Antonio Morales, ha reconocido que "es cierto no se debe hacer ningún tipo de concurso con alimentos que no tienen registro por aquello de garantizar la seguridad alimentaria" si se va "al estricto cumplimiento de la norma". "Pero en ningún caso el Cabildo promociona esos vinos", ha defendido Morales, quien además ha apuntado que "esto se hace en todos lados". De hecho, cree que la advertencia del Consejo Regulador abre "una puerta a muchas otras cosas" porque "en las fiestas populares también se hacen concurso de postes, de licores y ninguno tiene registro".

Morales ha explicado que, desde que tomó posesión como consejero en 2015, "una de las cosas para que tenga sentido ese concurso es que el Cabildo inste e intente convencer a aquellas personas que tiene un vino de cierta calidad a que tenga su registro si estiman o consideran que lo quieren vender a terceros, porque para consumición propia no es necesario". A este respecto, ha detallado que "a día de hoy, a través de esa iniciativa, siete de esas bodegas ya tienen "todos los registros, los tres que se les piden", que dos cuentan "con alguno de los registros" y que "ocho están empezando los trámites". Además, ha señalado que algunas de estas bodegas, "que estaban estaban haciendo 1.000, 2.000 o 3.000 litros", ya llegan "a los 8.000".

 

Una advertencia "difícil de entender" después de años 


En cualquier caso, el responsable de Agricultura del Cabildo no entiende por qué el Consejo Regulador hace esta advertencia "este año y no anteriormente", ya que ésta era la decimoctava edición del concurso. En este sentido, ha recordado que "bodegas industriales que hoy cuentan con sus buenos vinos y premios internacionales, empezaron con este concurso". 

También ha criticado Antonio Morales que "no recibiera una simple llamada" para advertirle cuando considera que "ha habido muy buena sintonía, coordinación y colaboración total con el Consejo Regulador" y que "la lealtad y la relación Cabildo y Consejo ha sido magnífica" en su opinión. "Yo me entero cuando se registra un documento en el Cabildo", ha criticado Antonio Morales, confirmando que tras la advertencia se ha decidido suspender el concurso porque los servicios jurídicos le dijeron que así lo hiciera. 

"Ésta es la situación y será el presidente del Consejo Regulador quien tenga que dar sus explicaciones y argumentos. Yo lo que he hecho es cumplir con lo que me asesoran jurídicamente para no meter nunca la pata", ha apuntado Morales, que cree que "los viticultores es difícil que lo entiendan cuando pasa después de tantos años". No obstante, ha afirmado que el Cabildo seguirá "trabajando y luchando para hacer las cosas mejor si cabe". "Buscaremos la fórmula, si no se hace con concurso, pues hay dos técnicos asesorando para los que se quieran dar de alta, vender vinos a terceros", ha concluido.