Política

El Ayuntamiento de Yaiza precinta tres locales de ocio en Playa Blanca tras recibir varias denuncias del hotel Princesa Yaiza

El Ayuntamiento de Yaiza precintó el jueves de la pasada semana tres locales de ocio nocturno en el Centro Comercial Papagayo, en Playa Blanca, tras recibir varias denuncias por ruido, presentadas por el ...

El Ayuntamiento de Yaiza precinta tres locales de ocio en Playa Blanca tras recibir varias denuncias del hotel Princesa Yaiza

El Ayuntamiento de Yaiza precintó el jueves de la pasada semana tres locales de ocio nocturno en el Centro Comercial Papagayo, en Playa Blanca, tras recibir varias denuncias por ruido, presentadas por el hotel Princesa Yaiza, según han confirmado a La Voz tanto los afectados como la Policía Local. Los bares que han sido cerrados son "La Jungla", "Sport Tavern" y la "Cervecería Atlantis", que en una "buena noche" pueden atender a más de 1.000 personas.

Previamente, estos empresarios habían recibido ya dos cartas del Ayuntamiento en las que se les obligaba a "moderar el ruido", según indica a La Voz uno de los afectados. Además, aunque reconoce que las puertas de estos locales suelen estar abiertas, con lo cual estarían incumpliendo la normativa, defiende la necesidad responder a las demandas de la clientela, en una zona que se ha consolidado como centro de ocio nocturno en Playa Blanca. "Vende trabajar de puertas afuera, vende estar en la terraza. Es verano, es normal. Es como si a la San Miguel, en Puerto del Carmen, le quitan la zona de fuera", sostiene.

Según explica este afectado, estas denuncias las ha interpuesto el hotel Princesa Yaiza, ante las supuestas molestias que se generan a sus clientes. El hotel, declarado ilegal por la Justicia, está a unos 150 metros de este Centro Comercial. "Parece que el hotel tiene más importancia que los demás locales", señala este empresario, que afirma que "si se hubieran quejado cuatro vecinos", el Ayuntamiento no les habría hecho "maldito caso".

Posibles despidos

Los empresarios de estos locales están intentando realizar trámites con el Ayuntamiento para poder abrir cuanto antes estos bares, porque ni siquiera saben cuánto durará este precinto, que les ha llegado en pleno verano. "Nos están estropeando agosto. Estamos perdiendo mucho dinero y esto no se recupera. El turista está ahora, no en octubre. Es nuestro mejor mes, pero nos lo han fastidiado", señala.

Los afectados podrían tener dificultades, además, para mantener a la plantilla. "El negocio ya estaba mal desde hace un tiempo, y podíamos haberlo solucionado en agosto, pero nada, otra vez mal. Al final, vamos a tener que despedir a gente, porque así no podemos aguantar", lamenta.