Política

Condenan a tres años y seis meses de prisión a un joven de 26 años por el intento de agresión sexual a una mujer en Playa Blanca

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a Abdelmajid El Guermez a tres años y seis meses de prisión como autor criminalmente responsable de un delito de agresión sexual en grado de ...

Condenan a tres años y seis meses de prisión a un joven de 26 años por el intento de agresión sexual a una mujer en Playa Blanca

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a Abdelmajid El Guermez a tres años y seis meses de prisión como autor criminalmente responsable de un delito de agresión sexual en grado de tentativa a una mujer en Playa Blanca. El condenado, de 26 años, también tiene la prohibición de acercarse a la víctima o comunicarse con ella por un periodo de seis años.

Asimismo, se le ha impuesto la medida de libertad vigilada también durante un periodo de seis años y se le ha condenado a indemnizar a su víctima con la cantidad de 4.000 euros.

Los hechos, que se juzgaron en la Audiencia Provincial de Las Palmas el pasado 17 de enero, se remontan al 7 de enero de 2011. Según relata la sentencia, sobre las 13.20 horas este joven vecino de Uga conducía un vehículo por la Avenida del Faro de Pechiguera, en Playa Blanca. El condenado se cruzó con una mujer, que iba andando y se disponía a cruzar dicha vía.

El procesado llegó a la rotonda de entrada a Playa Blanca y "cambió de sentido, dirigiéndose al lugar en el que había visto" a la mujer. Aparcó su vehículo delante del Hotel Dunas, se apeó del coche y se dirigió al camino asfaltado adyacente al hotel, al cual también accedía su víctima, según la sentencia judicial.

"El acusado se mantuvo andando delante de ella durante unos minutos tocándose sus órganos genitales. Con ánimo de atentar contra la libertad sexual de la mujer, el acusado se dio la vuelta dirigiéndose hacia ella. Cuando se encontraba a su altura, de forma sorpresiva, le agarró por los hombros y la empujó. La mujer se cayó al suelo, quedándose sentada", según explica la sentencia.

Acto seguido, según este documento, "el acusado se colocó frente a ella y, flexionando las rodillas sin llegar a sentarse, restregó su pene por la cara" de la mujer, "al tiempo que hacía fuerza con una de sus manos" para que la víctima "abriera la boca y le practicase una felación". "No llegó a conseguir su propósito por la oposición tenaz y contundente de la víctima", indica la sentencia.

En la sentencia se expone también que el acusado "reconoció los hechos en su integridad", pese a que su defensa pidió en su calificación provisional la libre absolución. Tras reconocer los hechos, el Ministerio Fiscal renunció a practicar más pruebas.