Política

Bruselas propone cooperar aún más con Marruecos y otros países para frenar las rutas migratorias

El plan consiste en "reforzar" la cooperación con países de origen o transito, con el fin de luchar contra el tráfico ilícito de migrantes y la trata de seres humanos

EFE

Sede de la Comisión Europea

La Comisión Europea ha propuesto este martes 6 de junio un plan de acción "global" para las rutas del Mediterráneo occidental y del Atlántico. Una iniciativa basada en proyectos operativos concretos de la Unión Europea, con socios de África con los que ya tiene una "cooperación efectiva", como Marruecos, Mauritania o Senegal. Para unas rutas que afectan de lleno a España.

El plan consiste en "reforzar" la cooperación con países de origen o transito, sobre la base de "relaciones ya positivas", con el fin de luchar contra el tráfico ilícito de migrantes y la trata de seres humanos. Además de fortalecer la gestión de las fronteras, en el retorno y readmisión de migrantes o en la migración laboral y asociaciones de talento, entre otras.

La segunda parte del plan reposa sobre garantizar entre los Veintisiete "una gestión más eficaz de las fronteras, la búsqueda y salvamento y los procedimientos de retorno, así como una solidaridad voluntaria más fluida y rápida".

Para promover "soluciones sostenibles y estructurales" a los retos migratorios que están en el núcleo del Pacto sobre Migración y Asilo, actualmente en fase de negociación y cuyo empuje se espera que asuma la presidencia española de la UE, a partir del 1 de julio.

"Los flujos migratorios siguen siendo sostenidos"

Bruselas constata que "los flujos migratorios siguen siendo sostenidos", por ello, "exige una vigilancia continua y respuestas operativas concretas, ancladas en la actual cooperación efectiva", subraya la Comisión, que presenta este plan de cara a la cumbre europea del 29 y 30 de junio.

La consigna es fijar prioridades operativas "a corto plazo", entre ellas, el contrabando, en colaboración especial con Marruecos y con asistencia específica de Global Europe, la principal herramienta financiera de la UE para contribuir al desarrollo sostenible y la estabilidad en el mundo.

Bruselas insta también a poner en marcha con ese fondo, un programa regional en Marruecos, Túnez y Egipto, para "aumentar el número de redes desmanteladas", así como colaborar con Mauritania, Senegal, Costa de Marfil, Gambia, Malí, Guinea y Níger.

Con el mismo fondo, el Ejecutivo comunitario propone "financiar capacidades en la gestión de fronteras" de Marruecos, Mauritania, Senegal y Gambia, y una mayor cooperación bilateral con Frontex.

Al tiempo, pide "mejorar la readmisión y el retorno" voluntario de migrantes "desamparados" en los países de tránsito y destino del norte de África (en particular Marruecos y Argelia) y los países del Sahel (en especial Mauritania), aumentando "el apoyo financiero" y también a los de origen para ayudar los retornados, especialmente en Gambia, Senegal y Costa de Marfil.

"Resolver los cuellos de botella detectados hasta ahora"

Garantizar la gestión de fronteras en la UE, unos procedimientos de retorno "más eficaces", prevenir "muertes en el mar", así como "una solidaridad voluntaria más fluida y rápida" son retos que Bruselas identifica de puertas para adentro, e insta a los 27 a "resolver los cuellos de botella detectados hasta ahora en todos estos ámbitos".

Para ello, es necesario un "apoyo reforzado" a los países socios en las rutas mediante posibles operaciones conjuntas, vigilancia aérea y marítima o desarrollo de capacidades.